El último discurso de Dilma: "No cometí ningún delito"

Horas después de haber sido suspendida por 180 días, la mandataria aseguró que se trató de un “golpe” y que “está en juego la Constitución”. “Quieren impedir que gobierne”, denunció.
Jueves 12 de mayo de 2016

La suspendida presidenta Brasileña Dilma Rousseff dijo que seguirá luchando para enfrentar los cargos de un juicio político y que confía en que será declarada inocente, luego de que el Senado votó el jueves el inicio de un proceso en el que se le acusa de romper normas presupuestarias.

"He cometido errores, pero no he cometido ningún crimen", dijo una imperturbable Rousseff, en un mensaje antes de dejar el Palacio de Planalto, la sede la presidencia, rodeada por docenas de partidarios.

La mandataria denunció en los primeros segundos de su discurso: "Es un impeachment fraudulento, un verdadero golpe". Rousseff consideró que el proceso en su contra pone en jaque "el respeto a las urnas y la voluntad soberana del pueblo".

"Luche mi vida entera por la democracia", destacó la suspendida presidente. "El destino siempre me impuso múltiples desafíos y conseguí vencerlos. Sufrí el dolor de la tortura y ahora sufro más de una vez. Lo que más duele en este momento es la injusticia", agregó.

"Esta en juego el futuro del país, la oportunidad y esperanza de avanzar", dijo Rousseff, quien además defendió su gestión al frente del Ejecutivo: "Mi gobierno no cometió ningún acto represivo contra movimientos sociales ni manifestantes de cualquier posición política".

El procedimiento de impeachment contra la primera mujer presidente de Brasil, de 68 años, se basa en acusaciones de que cometió un "crimen de responsabilidad" al pedir préstamos a bancos estatales para ocultar déficit presupuestarios durante su campaña a la reelección en 2014 y varios meses de 2015.