Iglesia advierte que narcotráfico "no para de crecer" en villas

El padre “Pepe” Di Paola reclamó una presencia “más inteligente” del Estado.
Domingo 15 de mayo de 2016
El sacerdote José María Di Paola, conocido como el padre Pepe, advirtió que el narcotráfico "no para de crecer" en las villas porteñas y del conurbano, y reclamó una presencia "mucho más inteligente" del Estado para atender las realidades "lacerantes" de estas barriadas.

El cura villero y coordinador de la Pastoral de Adicciones del Episcopado criticó a los funcionarios "con mirada de maqueta" que no entienden la diferencia entre urbanizar y la necesidad de integrar estos barrios humildes a las ciudades y aseguró que el Estado debe "invertir mucho más en estas zonas postergadas" para que tengan mejor escuela y el mejor hospital.

"En las villas ha crecido en los últimos años el consumo pero más, y sin control el narcotráfico. La Argentina lamentablemente ha pasado a ser un país donde se ha asentado el narcodelito, y eso genera un drama muy grande en la vida de la gente", aseveró el padre Pepe.

"Hay realidades de las villas que son lacerantes. Las barriadas sufren narcotráficos, o narcomenudeo, sufren la violencia, el desamparo mucho más que en otros lugares. Y muchas veces se los presenta al revés, como lugares por donde no hay que pasar. Los primeros que sufren la violencia son los vecinos de los barrios más pobres", sostuvo.

El sacerdote, que vivió en la villa 21 de Barracas y ahora lo hace en el asentamiento La Cárcova del partido bonaerense de San Martín, también habló sobre el reciente manifiesto en el que los curas villeros de la región metropolitana ratificaron su compromiso con los sectores más vulnerables y dijeron ser "continuadores" del padre Carlos Múgica, de cuyo asesinato se conmemoraron 42 años el jueves.