Chile: murió hombre en protesta contra gobierno de Bachelet

Manifestantes encapuchados tiraron una bomba molotov dentro de una de las dependencias del gobierno. La víctima murió por asfixia.
Sábado 21 de mayo de 2016
Un trabajador murió en medio de violentas manifestaciones en la ciudad chilena de Valparaíso, en respuesta al discurso anual que realizó la mandataria Michelle Bachelet y en el que celebró el avance de las ambiciosas reformas de su gobierno, como la educativa.

El discurso político de Bachelet, que no contó con grandes anuncios, quedó en segundo plano debido a la muerte de un guardia municipal a causa de un ataque incendiario provocado en medio de las protestas.

"La Pdta. Bachelet expresa su más profundo pesar por la muerte de Eduardo Lara y condena la violencia de quienes no respetan la democracia. Con su actuar han terminado con la vida de un trabajador de nuestra patria", señaló la cuenta de la presidencia chilena en Twitter.

El trabajador municipal cumplía funciones en un edificio patrimonial de la ciudad cuyo centro histórico fue declarado por Unesco Patrimonio de la Humanidad.

"No hay nada que justifique los hechos que hoy hemos presenciado y que lleve al fallecimiento de un trabajador inocente frente a estos delincuentes que se esconden en manifestaciones ciudadanas", señaló el ministro secretario general de Gobierno, Marcelo Díaz.

Las calles de Valparaíso se transformaron en campo de batalla entre algunos manifestantes y la policía que con tanques lanza agua y gases lacrimógenos intentaba dispersar a la multitud. El lanzamiento de artefactos incendiarios provocó varios incendios en el lugar.

Uno de los incendios, que según la fiscalía fueron intencionales, provocó la muerte de Lara.

Los responsables del incidente no han sido identificados, según las autoridades policiales.

Dentro del Congreso, en una hora y media de discurso Bachelet puso énfasis en los planes de inversión del gobierno para superar la desaceleración de la economía local y la implementación de leyes y nuevas políticas para eliminar la discriminación de género.

"Ya empieza a concluirse lo que podríamos llamar la obra gruesa de nuestras reformas", señaló Bachelet previo a enumerar la implementación de la reforma tributaria, educativa y electoral, entre otras.

Bachelet señaló que "si hay algo que ha provocado un antes y un después para cerca de 130 mil familias desde este año, es el inicio de la gratuidad en educación superior", destacando que representa el 54,3% de los alumnos que ingresaron a las universidades este año.

En esa línea anunció que enviará el mes próximo al Congreso la ley que definirá de "forma permanente" las bases de la gratuidad paulatina en la educación.

El discurso tuvo sabor a poco para varios legisladores que esperaban más definiciones en cuanto a la ley educativa que será enviada al Congreso, que busca poner en marcha en su totalidad la reforma que apunta a conseguir la gratuidad universal en la educación.

La reforma busca desechar el plan educativo consolidado por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) que privatizó amplias áreas de la educación.

Pese a reconocer avances, la mandataria destacó las dificultades económicas que enfrenta el país con un crecimiento que ronda el 2% - en un escenario de bajo precio del cobre, motor de la economía doméstica - y anunció planes de inversión en infraestructura para dinamizar la economía y el empleo.

Asimismo, informó que se trabaja para crear un Fondo de Infraestructura con hasta 9.000 millones de dólares, que facilite el financiamiento de nuevas obras en colaboración con agentes privados.

Además anunció la creación de un ministerio de ciencia y tecnología en el segundo semestre de este año.

"Chile necesita más ciencia y conocimiento para fortalecer la economía, la democracia y la cultura del descubrimiento", enfatizó.

En la tercera cuenta pública de su segundo mandato, Bachelet puso énfasis en las políticas que tienden a la equidad de género, como el objetivo de alcanzar que el 40% de las directoras de organismos públicos sean mujeres, y anunció que apoyará las leyes que apunten a elevar las penas en el caso de violencia intrafamiliar.

Bachelet citó el caso de Nabila Rifo, una mujer que quedó al borde de la muerte y a la que le sacaron sus ojos, en un ataque por el que está detenida su expareja, para alertar sobre el flagelo de la violencia en el país.

"Hay hombres que todavía se creen con el poder de hacer semejante daño a las mujeres. No lo vamos a tolerar", acotó Bachelet, al anunciar modificaciones en la actual legislación: aumento de penas y ampliación de políticas que traten a mujeres en situación de violencia.

También en el área social, Bachelet anunció que enviará un proyecto de ley que de respaldo a trabajadores con hijos enfermos de gravedad.