Los "escruches" son el segundo robo más denunciado

Se denuncian un promedio de 15 casos por día. Los delincuentes no utilizan violencia y realizan tareas previas de inteligencia.
Domingo 22 de mayo de 2016
El robo a casas cuando sus moradores no se encuentran en ellas, conocido como “escruche”, ha aumentado significativamente y ya es el segundo tipo de asalto más denunciado después de los arrebatos en la calle.

Según estadísticas del Ministerio de Seguridad de la Nación, entre diciembre y enero se denunciaron un promedio de 15 hechos por días en la Ciudad.

Los escruches, a diferencia de otras en las que priman la inmediatez y la fuerza, implica un trabajo de inteligencia previo, logística y tiempo. Requerimientos que, la mayoría de las veces, los delincuentes compensan con el tamaño del botín. Dinero, joyas y armas están entre los bienes más buscados, a los que se le suman artículos electrónicos y cualquier tipo de objeto de valor que pueda cargarse con facilidad.

Los especialistas aseguran que las zonas más afectadas son las de casas bajas, que son más vulnerables que los departamentos en edificios.

Los barrios que más sufrieron la actuación delictiva de los intrusos durante el año pasado fueron Núñez, Villa Soldati y Floresta, Villa Urquiza y Mataderos, en ese orden.

Pero los hechos no denunciados quedan fuera de las estadísticas oficiales. Según el último mapa del delito confeccionado por asociaciones vecinales porteñas, Recoleta es el barrio donde hubo más robos en departamentos. "Cerca de un 20 por ciento no hace la denuncia. La mayoría es gente que regresa de las vacaciones y encuentra todo revuelto. No saben qué día ni a qué hora ocurrió. Eso, sumado a la poca esperanza de recuperar lo robado los desincentiva a avisar a la policía", dijo Nelson Durisotti, presidente de la Asociación Barrio Recoleta.

Según los investigadores, la mayoría de los escruches ocurre durante el día, los delincuentes aprovechan los horarios en los que las víctimas están trabajando. Para ello, realizan distintas acciones de inteligencia como llamadas telefónicas, tocar timbre, pegar folletos o arrojar basura en la entrada de la casa. Si nadie contesta o las cosas no son retiradas, pueden determinar que la casa está vacía.