Báez, abandonado por sus socios y hasta su custodio

La familia los busca para que sigan manejando las empresas pero no les responden los llamados. Y en la Justicia, lo responsabilizaron por las maniobras investigadas.
Lunes 23 de mayo de 2016
Mientras Lázaro Báez sigue preso en Ezeiza por lavado de dinero, su personal de confianza no da señales y la familia del empresario santacruceño los busca para que vuelvan a manejar las compañías.

Ellos son el apoderado del Grupo, Claudio Bustos; el presidente de Austral Construcciones, Julio Mendoza; y una de las personas considerada como “su mano derecha”, Jorge Bringas, no le atienden el teléfono a la familia Báez. Y ante la Justicia, dos de ellos negaron cualquier responsabilidad y apuntaron contra el empresario K.

Uno de los primeros en irse del entorno de Báez fue el jefe de su custodia, Claudio Martínez, que volvió a vestir uniforme y se reincorporó a la Policía provincial. Se encuentra trabajando en el Polígono de tiro, ya que es una de sus especialidades. Todos estos años se encargó de la seguridad de Lázaro y sus hijos.

Julio Mendoza, presidente de Austral desde 2004, presentó un escrito en Tribunales donde, marcando distancia de su benefactor, sostuvo que eran una una "absoluta mentira" las declaraciones de Leonardo Fariña, quien lo había mencionado como una de las personas que guardó dinero de Báez en un departamento del barrio porteño de Belgrano. Además, se desligó de cualquier decisión que la constructora haya tomado financieramente: “El sector contable y financiero de Austral Construcciones respondía al accionista mayoritario", es decir Lázaro Báez (dueño del 95% de las acciones).

A Claudio Bustos tampoco se lo vio más por Austral Construcciones. Está viviendo en la provincia de Córdoba. Bustos es uno de los señalados por Fariña en sus declaraciones. Los cheques que recibió Austral de Helvetic por $ 209 millones están endosados por él, pero ante la Justicia hace una semana dijo que sólo "recibió órdenes" y que lo "mandaron a hacer los negocios financieros", también apuntando contra Báez.

Jorge Bringas tampoco le atiende el teléfono. Es el responsable de manejar las estaciones de servicio, que se utilizaron para alquilar habitaciones de los hoteles de Cristina Kirchner. Lázaro delegó muchos negocios en él, su silencio y la distancia que eligió imponer molestó a la familia Fariña indicó que en estas estaciones de servicios, se realizaban sobre facturaciones a nombre de las empresas de Báez.