Chengdu J-20, el nuevo caza chino de combate

Sostienen que los sensores y capacidades de lucha electrónica del J-20 son equiparables a los del nuevo caza estadounidense F-35. Entrará en servicio en 2017-2018.
Miércoles 8 de junio de 2016

Se espera que la primera escuadrilla de cazas J-20 que China desarrolla actualmente esté lista a finales de año. Entonces los expertos trabajarán en las capacidades técnicas del avión para llevarlo a la disposición de combate, escribe la revista estadounidense 'Popular Science'. De este modo en 2017-2018 la Fuerza Aérea china contará con su primera escuadrilla operacional de cazas furtivos.

El J-20 es un avión de quinta generación con el motor ruso AL31F, si bien Pekín ya está elaborando su propio propulsor, el WS-15. Cuando se produzca la entrada en servicio de los J-20, posiblemente los aviones de combate estadounidenses F-35 estén también dispuestos para el combate.

El J-20 es una aeronave monoplaza, grande y pesada, con motorización de doble turbina. Según información que se ha adelantado, tiene 20,3 metros de largo y 4,45 metros de alto, una envergadura de 12,88 metros y un peso máximo al despegue de 36,3 toneladas. Cuenta con un compartimento para los misiles aire-aire y dos compartimentos laterales de armas más pequeñas detrás de las entradas de aire para los misiles aire-aire de corto alcance.

Según algunos expertos, con el modelo J-20 se pueden llevar a cabo diversos proyectos militares, como la escolta de aviones bombarderos estratégicos e incluso su empleo como un nuevo elemento de ataques electrónicos, ya que tiene el potencial de disparar misiles antisatélite.

Además de los cazas J-20 de quinta generación, China está desarrollando el caza furtivo J-31, que utiliza tecnologías de sigilo y tiene componentes de los cazas de la generación 4+, como el J-10B, el J-16 y el FC-1. Pekín asimismo tiene planes para la fabricación de drones, bombarderos y misiles de crucero furtivos, apunta la revista.