La marina rusa renueva su flota en el Mar Negro

La fragata Admiral Grigoróvich, el primer buque de alta mar en 35 años, encabeza una serie de nuevas fragatas de alta mar, acaba de atracar en Sebastopol.
Jueves 9 de junio de 2016
La fragata Admiral Grigoróvich, la cabeza de serie del proyecto 11356 de nuevas fragatas rusas, ha atracado en Sebastopol. Se trata del primer buque de alta mar recibido por la Flota del Mar Negro rusa en los últimos 35 años, según el portavoz de la flota, Viacheslav Trujachiov, citado por TASS.

Para llegar a Sebastopol, la principal base de la flota en el mar Negro, el buque zarpó desde el Báltico, donde fue botado, atravesó el Mediterráneo, pasó por Malta y cruzó los estrechos turcos.

Aunque estaba previsto que la Flota del Mar Negro recibiera seis fragatas del proyecto, parece que finalmente solo serán tres. El primer barco de esta serie, el Admiral Essen, fue entregado a la Marina rusa el pasado martes. La tercera fragata, Admiral Makárov, será entregada a finales de este año. Las otras tres naves del proyecto podrían venderse a la Marina india.

Los buques han sido diseñados para llevar a cabo operaciones en la zona marítima lejana y en áreas oceánicas contra buques de superficie y submarinos enemigos, así como para misiones de defensa antiaérea. Las fragatas de esta clase desplazan cuatro toneladas, tienen una velocidad de 30 nudos y autonomía de 30 días. Su principal arma de ataque, además de sistemas de defensa antiaérea y armas antisubmarinas (incluido un helicóptero a bordo) son los varios lanzadores de misiles de crucero Kalibr-NK.