13 países islámicos condenan con la muerte a los gays

Son aquellos en los cuales se aplica la sharia, las normas legales islámicas que rigen las vidas de sus fieles.
Martes 14 de junio de 2016

Ser homosexual es una condena de muerte. Estado Islámico ha incluido a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales en la lista de perseguidos por el 'Califato' al considerar que son infieles al no cumplir de manera estricta la visión de la 'sharia', castigando, así, cualquier atisbo de disidencia también en materia de orientación sexual.


El odio hacia los homosexuales ha llevado a que más de un centenar de personas hayan sido ejecutadas por su tendencia sexual de la manera más cruel posible: lanzados desde altas azoteas y lapidados si no fallecen una vez han sido arrojados. Antes, los yihadistas les abrazan para allanar el camino para que Dios perdone sus pecados.

Irak y Siria son los países donde el Estado Islámico ha ejecutado a más homosexuales antes del tiroteo de este fin de semana en Orlando, donde han fallecido 50 personas y varias están heridas en estado crítico en el club gay Pulse.


Afganistán:
existen las leyes que condenan con pena de muerte, pero rara vez se aplican.

Arabia Saudita: lapidan a personas que tienen sexo con personas del mismo género.

Brunei: Este año, el gobierno central tiene pensado instaurar la pena de muerte por lapidación.

Irán: reciben castigos hasta la muerte. Por besarse con personas del mismo sexo, las personas reciben azotes.

Irak: condenan con la muerte a los homosexuales.

Mauritania: si los sorpenden teniendo sexo son apedrados hasta la muerte.

Nigeria: El gobierno central lo considera un delito y lo pena con la prisión. Pero en las regiones controladas por grupos fundamentalistas, la pena es la muerte.

Pakistán: Mismo caso que Afganistán. Las leyes contemplan la muerte para los homosexuales, pero no se aplica regularmente.

Qatar: No sólo la homosexualidad se paga con la muerte: también las relaciones extramatrimoniales.

Siria: Se ejecuta a aquellos que realicen prácticas homosexuales.

Somalia: El código penal estipula la prisión, pero en algunas regiones los tribunales islámicos establecen la sharia y la pena de muerte contra los "sodomitas".

Sudán: Si una persona es condenada por primera vez por ser homosexual, se lo azota con látigo. Una segunda vez, merece la prisión. Pero una tercera ya es causa de muerte.

Yemen: Un hombre casado puede ser sentenciado con la pena de muerte si es encontrado culpable por homosexual. Si no está casado, será blanco de latigazos o un año en prisión. Las mujeres serán detenidas durante siete años.