Río de Janeiro decreta emergencia económica

La gobernación del estado carioca reconoció que tiene dificultades para "honrar los compromisos" asumidos para la preparación de los Juegos Olímpicos que comienzan el 5 de agosto.
Sábado 18 de junio de 2016
La gobernación de Río de Janeiro, que afronta una de las mayores crisis financieras de su historia, declaró el viernes (17.06.2016) el estado de calamidad pública en sus finanzas como estrategia para cumplir sus compromisos con los Juegos Olímpicos que comenzarán en 49 días.

Esto permite al gobierno regional adoptar medidas excepcionales, como la obtención de préstamos y la firma de contratos sin concurso público para garantizar la oferta y la "racionalización de todos los servicios públicos esenciales para la realización de los Juegos Olímpicos".

Según explicó el presidente de la Comisión de Tributación de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro (Alerj), Luiz Paulo, el decreto de "calamidad pública" es una especie de "carta blanca" que obtienen las autoridades regionales para que el Gobierno central pueda otorgarle préstamos de emergencia sin autorización de la Asamblea Legislativa.

"El estado (de Río de Janeiro) podrá conseguir recursos con el Gobierno central o bancos privados sin que se tome en consideración su capacidad de endeudamiento", explicó Paulo, en declaraciones que recoge el diario carioca Extra.

La falta de recursos pone en riesgo desde la conclusión de una nueva línea de metro que beneficiaría a los aficionados para su desplazamiento al Parque Olímpico, hasta el pago de las horas extras de los policías que garantizarán la seguridad durante el evento.

En el decreto, publicado en el diario oficial regional, se asegura que el segundo estado más rico del país atraviesa "una grave crisis económica" derivada de la caída de la recaudación de impuestos y de regalías petroleras.

Asimismo, se advierte que el estado enfrenta "severas dificultades" en la oferta de servicios públicos esenciales, lo cual puede ocasionar "el colapso total en la seguridad pública, salud, educación, movilidad y gestión ambiental". Incluso se alerta sobre el riesgo de que se llegue a la "interrupción de prestación de servicios públicos esenciales, lo que afectaría a la población del estado".

El gobierno regional tiene una deuda pública de 66.000 millones de reales (unos 19.130 millones de dólares) y en este momento le faltan unos 19.000 millones de reales (unos 5.507 millones de dólares) para cumplir sus compromisos este año.

El agravamiento de la crisis económica se suma a las varias dificultades que enfrenta Río de Janeiro en vísperas del comienzo de los primeros Juegos Olímpicos que se realizarán en Sudamérica.

Entre otros, existen problemas de seguridad pública, con un aumento de hurtos y robos en las calles y tiroteos entre bandas de delincuentes y policías en plena vía pública; la epidemia del virus del Zika; y la contaminación no resuelta en tiempo y forma de las aguas en las que se realizarán pruebas durante los Juegos Olímpicos.