Muebles eróticos: para que el uso sea desenfrenado

Martes 21 de junio de 2016
Cuando pensamos en cómo mejorar nuestra vida sexual buscamos múltiples soluciones. En ocasiones recurrimos a la mismísima ciencia, que ya hemos visto que puede ayudar a mejorar nuestro rendimiento sexual. Otras veces, es nuestra propia imaginación la que nos ayuda a avivar el deseo. Pero hay quién se pone culto y tira de biblioteca, para buscar aquellos libros en los que otras civilizaciones ya dejaron escrito cómo gozar más del sexo. Así podemos encontrarnos con clásicos como el Kamasutra, que entre otras cosas, nos anima a innovar con nuestras posturas sexuales.

El problema llega cuando intentamos poner en práctica algunas de esas posiciones y nos damos cuenta de que nuestros antepasados debieron ser más flexibles que nosotros, porque por mucha motivación que le pongamos, o no conseguimos atinar, o lo que conseguimos es una contractura muscular. De hecho, algunos accidentes sexuales pueden desembocar en esta clase de lesiones, como dolor de espalda, tirones musculares e incluso en raspado de rodillas por fricción, sobre todo si hemos decidido ser intrépidos y salir de cama. ¿Hay entonces alguna forma de salir de la rutina sin perjuicios mediante?

Existe una curiosa oferta de mobiliario erótico que puede ayudarnos a cambiar nuestras posturas o prácticas sexuales de forma no solo más segura, sino también más cómoda.

Así lo explica la sexóloga María Esclápez, que advierte en primer lugar que “para usar correctamente los muebles eróticos, hemos de informarnos sobre su buen uso, comprobando de antemano que podemos realizar las posturas adecuadamente y sin correr ningún riesgo”. Teniendo en cuenta esto, “si en mitad del encuentro la postura escogida no nos permite disfrutar, nos resulta molesta o nos hace daño en alguna parte del cuerpo, es mejor interrumpir la práctica y cambiar de posición”. Advertencias a parte, los beneficios de este tipo de muebles a nivel sexológico son diversos, ya que como explica la experta, “ayudan a aumentar el morbo y la pasión, que es un componente especial que no siempre está presente en todos los encuentros eróticos”. No solo se trata de muebles funcionales, sino de aquellos que "fomentan la imaginación al permitir la realización de posturas sexuales, que se realizan cómodamente gracias a la forma ergonómica del mueble”. Por otro lado, muchos de estos enseres permiten que el ángulo de penetración sea el más adecuado, "algo que repercute positivamente en el placer”.

Pero, ¿a qué consideramos un mueble erótico? Según el diseñador Andrés Amaya, pionero en la creación de estos artefactos, se entiende por mobiliario erótico “no solo a los que permiten mejorar la sexualidad en términos mecánicos, sino también aquellos que juegan con elementos relacionados con la imaginación, el deseo, la sensualidad, la contemplación, la belleza, la sexualidad y el amor”.