"Son tumbas, nunca hubo paquetes de guita"

Así lo dijo el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Agustín Radrizzani en torno a las tres bóvedas descubiertas. 9 millones de dólares se ocultaban en el monasterio de General Rodríguez.
Martes 21 de junio de 2016

Tres bóvedas de cemento fueron descubiertas en el convento de General Rodríguez donde fue detenido el ex secretario de Obras Públicas José López cuando intentaba ocultar casi 9 millones de dólares, sitios descriptos como "tumbas" para las monjas allí radicadas y otros religiosos, como el propio extinto obispo de Mercedes-Luján Rubén Di Monte.

La versión de los nichos fue sostenida por el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Agustín Radrizzani, y el intendente de Rodríguez, el macrista Miguel Darío Kubar.
"Me causa tanta impresión lo que pasó con López como la fantasía que gira en torno al pozo que encontraron en la capilla...", dijo Radrizzani, quien aseveró que "no hay paquetes de guita que hayan llegado".

El prelado, quien fue hasta la sede de las Monjas Orantes y Penitentes de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, dijo que "es la tradición de los monasterios tener un lugar de tumba para aquellos que van falleciendo" y "Di Monte quería ser enterrado en el convento, tanto él como la madre Alba, y figura en el testamento".


Pero, aclaró, con el fallecido obispo "no lo habíamos hecho porque a monseñor Di Monte por derecho lo podemos llevar a la Catedral" de Luján para depositar allí sus restos.
Sobre la construcción de las bóvedas especificó que "la autorización la da directamente la Iglesia porque está dentro del mismo templo", pero de otras especificaciones edilicias dijo que "habría que preguntarle al otro intendente" de Rodríguez, que era del Frente para la Victoria.


"Lo que puede suceder ahí, de lo que deduzco, es que en los lugares donde hay estos féretros se les pone un mármol con las fechas" y otros datos de los fallecidos una vez que se depositan los cuerpos, añadió.


Para Radrizzani, "la casa que está a medio construir iba a ser una casa de oración" y "los fondos de esa construcción fueron donaciones que recibió monseñor Di Monte".
Asimismo, confirmó que el ex ministro de Planificación Julio De Vido fue a ese convento "tres veces con su esposa", pero negó que haya llevado dinero. También afirmó que fue "el señor López con su esposa, quizás algunas veces más".


Acerca de la actitud de López, consideró que "fue un acto de desesperación y él tendrá que declarar dónde obtuvo ese dinero".
Radrizzani contó que hubo dos robos en el monasterio, pero que fueron "rateros" que se llevaron cosas de poco valor.


Por su parte, el intendente Kubar contó que las monjas del monasterio le "manifestaron a la fiscal" Alejandra Rodríguez que esos espacios tenían "destino mortuorio", que eran "tumbas" para "cuando ellas pasen a mejor vida".


Si bien dijo creer en esa versión, advirtió que ordenará averiguar si esa "intervención en construcción" fue "declarada", porque debe contar con "autorización del Municipio".
Voceros policiales detallaron que una de las bóvedas, de unos 3 metros de largo por 2 de ancho y 1,40 de alto, fue hallada bajo el altar de la capilla del monasterio y tenía una tapa de cerámica recubierta por una alfombra. Con perros adiestrados, los agentes encontraron luego otras dos en la capilla, una cubierta recientemente con escombros, dijeron los informantes.


López fue descubierto en la madrugada del 14 de junio en el lugar con 8.982.047 dólares, 153.610 euros, 425 yuanes, 49.800 pesos y dos reales de Qatar.
Por su parte, Kubar contó que el "procedimiento" que permitió el hallazgo de las bóvedas se hizo "el sábado" último.


Precisó que la Municipalidad prestó "colaboración" porque había recibido un "pedido de materiales de corte para poder acceder a una de las tres bóvedas". Sobre esos lugares, contó que, "según lo que manifestaron las monjas, son bóvedas con destino mortuorio, para descanso de restos humanos".
"Uno trata de ser muy cauto porque es un lugar de culto, religioso, y yo manifiesto y cuento lo que le manifestaron las monjas a la fiscal: que estaban destinadas a ser un lugar de reposo para cuando ellas pasen a mejor vida", completó en diálogo con diversos medios.


El jefe comunal puntualizó que "uno de los lugares lo habían hecho por error y, por eso, lo habían tapado".


"Había tres (bóvedas), dos con tapa removida y una sobre la que manifestó la fiscal cierta sospecha, que se procedió a cortar y estaba tapada; no había nada cuando se destapó: estaba rellena con escombro", relató. Detalló luego que "el tamaño que tenían era el de un nicho: 1,20 metros de altura, un largo de 2 metros y un ancho de 1,50 metros".


Sobre si creía la versión de las monjas, Kubar respondió: "Yo interpreto que (el destino) era una eventual tumba".


"El tamaño daba como para que entrara un cajón", agregó, pero alertó que ordenará averiguar en reparticiones de la Municipalidad si esa "intervención en construcción" fue "declarada" porque debe contar con "autorización del Municipio".