Los británicos deciden su futuro y el de la UE

El histórico referéndum tiene un final abierto según todos los sondeos. Los indecisos terminarán por inclinar la balanza y definir si Inglaterra se va de la UE.
Jueves 23 de junio de 2016
Los británicos empezaron a votar este jueves por la mañana en un histórico referéndum sobre su permanencia en la Unión Europea (UE) que podría cambiar el país y el continente y hundir los mercados financieros.

Las últimas encuestas daban una ligera ventaja a los partidarios de la salida, con un número importante de indecisos que superaba el 10%.

Tras dos meses de cruda y tensa campaña, cuyo momento más dramático fue el asesinato de la diputada europeísta y laborista Jo Cox, unos 46,5 millones de electores estaban llamados a responder a la siguiente pregunta: "¿Debe el Reino Unido seguir siendo miembro de la Unión Europea o abandonar la Unión Europea?".

El primer ministro británico, David Cameron, que fue quien decidió convocar el referéndum y que se juega su futuro político en la consulta, votó en el centro de Londres poco después de la apertura.

La capital británica amaneció bajo la lluvia y con los transportes públicos muy perturbados, mientras que en otros lugares como la escocesa ciudad de Glasgow lucía un día soleado. La metereología puede jugar un papel importante en el nivel de participación, el dato que según todos los indicios acabará por inclinar la balanza.

"La campaña del referéndum ha sido penosa, confusa, los datos no son claros. Todos han mentido, en mi opinión", explicó en Londres una votante que se identificó solo como May.

Los enconados debates han puesto al descubierto una profunda brecha en la población británica, entre los que se benefician de la libre circulación de mercancías y capitales y los que consideran que el Reino Unido debe recuperar su soberanía, principalmente a causa de la inmigración.

Los partidarios del in creen que tras 40 años dentro del mercado único europeo, salir sería demasiado costoso y traumático. Los que quieren abandonar el proyecto europeo consideran que esta es una oportunidad única, que además puede sentar precedentes. "Sería un desastre para la economía si nos vamos. Quiero que haya el máximo de cooperación internacional, trabajo para una empresa con delegaciones en toda Europa", explicó en Londres, Peter Davies, de 55 años.

"Voy a votar por la salida", explicó por su parte Joan, una votante que declinó dar su apellido. El principal problema "es la inmigración sin control. Seremos los primeros en irnos, pero creo que otros países europeos nos seguirán", añadió.