Así funcionaba el circuito de la plata negra K de Báez e hijos

El empresario fugaba ilegalmente el dinero para depositarlo, a través de offshore, en Suiza. Luego lo repatriaban comprando bonos. Ya blanqueado, lo depositaban en la cuenta de Austral en el Nación.
Sábado 25 de junio de 2016
En una resolución firmada este viernes, la que ordenó las indagatorias de los cuatro hijos de Lázaro Báez,
el juez federal Sebastián Casanello detalló el circuito que hizo el dinero presuntamente lavado por el empresario detenido Lázaro Báez, a través de su empresa insignia Austral Construcciones.

Según la investigación judicial, el dinero hizo el siguiente recorrido: salió de Austral Construcciones y a través de la financiera SGI, más conocida como "La Rosadita", Leonardo Fariña y Federico Elaskar crearon empresas en Uruguay y Panamá que lo llevó a cuentas en Suiza.

Una de las firmas de Panamá con dinero en Suiza fue Fundación Kinsky, de la que eran directores el abogado Jorge Chueco y el contador Daniel Pérez Gadin, ambos detenidos.

Según consta en la resolución de Casanello, la Fundación Kinsky era también propiedad de Leandro, Martín, Luciana y Melina Báez.

El siguiente paso, tal como se desprende de la investigación, fue transferir los fondos de Kinsky a la cuenta del Safra Bank de Ginebra de la empresa Helvetic Service Group, de Néstor Marcelo Ramos.

De allí, los dólares fueron utilizados por Helvetic para adquirir bonos de la República Argentina, que luego se liquidaron en el mercado de valores de la ciudad de Rosario y quedaron en manos de Austral Construcciones, cerrando el círculo del lavado de dinero.

"Austral Construcciones sería la generadora del dinero ilícito", afirmó el juez en su resolución y estimó que esa empresa de Lázaro Báez habría lavado "208.840.876 pesos".