Escocia prepara su segundo referéndum de independencia

La ministra Sturgeon pide negociar en Bruselas un lugar en la UE. El ex primer ministro británico Tony Blair reconoce que "el tema escocés es claro" porque "Escocia ha votado fuertemente por la permanencia".
Sábado 25 de junio de 2016
El gobierno regional de Escocia ya está preparando la convocatoria de un segundo referéndum sobre su independencia de Reino Unido y planea emprender conversaciones independientes con la Unión Europea.

La ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, dijo que pedirá iniciar "conversaciones de inmediato" con las instituciones europeas para "proteger el lugar de Escocia en la UE" y analizar "todas las opciones posibles" para la región, tras el voto favorable al brexit en el Reino Unido.

Así lo afirmó en Edimburgo en una comparecencia tras reunirse con su gabinete. Sturgeon reiteró además que en los próximos días establecerá un panel de asesoramiento con expertos en finanzas, derecho y diplomacia para examinar las alternativas y procedimiento.

La líder independentista confirmó además que su Gobierno impulsará la legislación necesaria para facilitar un posible segundo referéndum de independencia en Escocia, una opción que, dijo, "está sobre la mesa".

El ex primer británico Tony Blair ha señalado que el resultado del referéndum británico a favor de la salida del Reino Unido de la Unión Europea "demuestra que los movimientos insurgentes de la política pueden tomar un país".

"Entramos en una era de una imprevisibilidad insólita", advirtió Blair en un encuentro con varios periodistas extranjeros en Londres.

El ex primer ministro laborista (1997-2007) reconoció que el proyecto europeo "se enfrenta a un desafío enorme" por lo que los que creen en él deben "dar un paso adelante y defender una verdadera reforma".

Sobre la amenaza a la unidad territorial de Reino Unido, Blair señaló que el resultado del referéndum "añadirá presión a esas fuerzas". Reconoció que "el tema escocés es claro" porque "Escocia ha votado fuertemente por la permanencia", mientras que en Irlanda del Norte también "tendría un impacto en la frontera".