El bikini celebra 70 años de sensualidad en estas diosas

Una de las piezas más iconicas de la moda, que menos cambios ha sufrido en el tiempo, comenzó con un auténtico escándalo en París. CONOCÉ LA HISTORIA.
Lunes 4 de julio de 2016

Hace 70 años la historia de la moda cambió para siempre con la aparición del bikini, una prenda asociada al mar y a la playa que ha esparcido sensualidad por todo el planeta.
Fue el 5 de julio de 1946 cuando Louis Réard, un ingeniero mecánico que entró al terreno de la moda para ayudar a su madre en una zapatería francesa, presentó en París al “traje de baño más pequeño que el traje de baño más pequeño del mundo”.

No había manera de que nadie superara ni el provocador diseño, ni el peculiar slogan.

70 años del bikini

Ni siquiera su acérrimo enemigo, el diseñador de moda Jacques Heim, con quien competía palmo a palmo por ofrecer el traje más atrevido y diminuto posible.

La sugerente propuesta de Réard, que consistía en un sujetador para la parte superior y dos triángulos unidos por tiras para la parte inferior, escandalizó a todos, incluyendo a las modelos europeas que rechazaron portar la prenda por pudor.

Entonces el modisto se fue al otro extremo: buscó a una mujer acostumbrada a aparecer desnuda, para quien colocarse unos “pedazos de tela” resultara peccata minuta.

70 años del bikini


Así fue como llegó a Micheline Bernardini, una bailarina exótica del Casino de París, quien encantada de la vida aceptó el trabajo sin imaginar que al mismo tiempo inscribiría su nombre en la historia de la moda.

Bernardini apareció un día como hoy pero de hace 70 años en la Piscine Molitor, una piscina pública popular de la Ciudad Luz para dejar a todos sin aliento con aquel traje de baño de 76 centímetros cuadrados de tela divididos en dos piezas que iban sujetadas al cuerpo femenino gracias a delgadas tiras.

Réard bautizó a su creación con el nombre de Bikini en honor a un atolón (conjunto de pequeños arrecifes) de las Islas Marshall en el océano Pacífico, donde ese mismo año el ejército de Estados Unidos realizó pruebas nucleares.

70 años del bikini


El transgresor diseño, que por cierto cabía en la diminuta caja que la modelo sostenía en la mano (“No es un auténtico bikini a menos que pase a través de un anillo de bodas”, rezaba el slogan) escandalizó y luego cautivó al mundo entero para convertirse en la prenda más atrevida y también la más criticada.

Tras el concurso Miss Mundo realizado en Londres en 1951, el bikini fue acusado de “pecaminoso” por el Vaticano y prohibido en países como Italia, Bélgica y España.

Pero al final, el bikini se impuso por decisión propia de las mujeres (obviamente la mayoría de los hombres nunca se han quejado) quienes encontraron en actrices como Brigitte Bardot, la propia Marilyn Monroe y en Raquel Welch, a algunas de sus más valientes defensoras.

En 1953 Bardot conmocionó al mundo con un diminuto bikini blanco estampado con flores que lució con gracia y soltura en las playas de Cannes, a cuyo festival acudió para presentar la película La chica del bikini (Manina, La fille sans voile), de Willy Rozier.

La actriz parisina llegó como una desconocida a la Costa Azul y fue ahí, enfrente de las lentes de decenas de fotógrafos, que esparcieron su sensual figura para convertirla en un sex symbol.

Tres años después, Bardot fue más allá al quitarse la parte superior del bikini y realizar un topless para una secuencia de Y Dios creó a la mujer, dirigida por su entonces esposo Roger Vadim, que alguna vez declaró que “ella tiene el sexo en las piernas”; mientras que la intelectual Simone de Beauvoir proclamó que un “santo vendería su alma para verla bailar”.

Otras de las actrices que ayudaron a popularizar el traje de baño fueron la inglesa Joan Collins y las estadunidenses Annette Funicello y Marilyn Monroe, quien no se cansó de lucirlo una y otra vez tanto en las playas de California, películas y hasta en sesiones fotográficas.

70 años del bikini


Ursula Andress —la primera Chica Bond— cambió la historia de la sensualidad en el cine en 1962 con aquella memorable salida del mar cantando una cancioncita antes de ser sorprendida por la presencia de James Bond (Sean Connery), quien al intentar aproximarse a su cuerpo, es amenazado con un cuchillo que saca rápidamente del cinturón colocado sobre su bikini.

En 1964 la revista Sports Illustrated publicó su primera portada con una modelo en un bikini que hoy podríamos catalogar de conservador, en una sesión titulada Guía de bañadores para el Caribe, que curiosamente se realizó en Cozumel, Quintana Roo.

Raquel Welch realizó su propia aportación a través de las páginas de la mítica revista Life, que en 1965 la retrató con un insinuante conjunto a propósito del estreno de Un millón de años AC, en la que aparece como la “cavernícola más sensual de la prehistoria”.

En la década de los 70 se popularizó el bikini tanga, que deja gran parte del glúteo al descubierto y que tuvo un particular furor en Brasil, para luego dar paso a los trajes de baño “altos” que en la década de los 80 fueron portados por las llamadas top models (Cindy Crawford, Claudia Schiffer, Naomi Campbell) en las pasarelas más importantes del mundo.

El nuevo milenio no ha traído cambios radicales a una prenda que nació en su mínima expresión, aunque nos ha regalado una variedad de diseños que mezcla y rinde homenaje a las décadas anteriores, combinado con novedosos materiales como el neopreno que nos hacen esperanzarnos con que a esta creación divina todavía le queda mucho tiempo de vida.

Una apasionada historia para una prenda de la que se tienen indicios apareció por primera vez en el siglo IV, gracias al mural de la Villa Imperial del Casale de Piazza Armerina en Sicilia, Italia, donde se puede observar a mujeres con un atuendo de dos piezas para realizar ejercicio.