Sanción a guardia civil por mandar foto de cadáver por WhatsApp

La Justicia española confirmó la sanción impuesta a un oficial de la Guardia Civil que se sacó una selfie de uniforme junto al cadáver de un preso fugado al que habían estado persiguiendo.
Martes 5 de julio de 2016
El Tribunal Supremo confirmó la sanción impuesta a un brigada de la Guardia Civil española, jefe del puesto de Malpartida de Plasencia (Cáceres), que se hizo un selfie de uniforme junto al cadáver de un preso fugado al que habían estado persiguiendo y envió la foto por WhatsApp a sus compañeros, con el siguiente comentario de texto: “AHÍ STA. FIAMBRE”. La Guardia Civil le sancionó con 12 días de suspensión de funciones y el alto tribunal ha ratificado ahora ese castigo.

Los hechos ocurrieron el 7 de febrero de 2014, y ese mismo día la foto comenzó a difundirse por grupos de WhatsApp ajenos al de compañeros de la Guardia Civil al que lo había enviado inicialmente el brigada. Entre otros, la foto del recluso muerto se difundió en un grupo relacionado con los carnavales de la localidad de Tejeda del Tiétar e incluso llegó a publicarse en el diario Hoy de Badajoz el día 8 de febrero de 2014, con el comentario “la fotografía que voló por las redes sociales”. La Sala de lo Militar de Supremo ha rechazado el recurso del brigada, Ángel C.B., contra la sanción de 12 días de suspensión de funciones por falta grave impuesta por el director general de la Guardia Civil y confirmada después por el Tribunal Militar Central.

La víctima con la que se fotografió el guardia era Rafael R. G., que el 21 de enero de 2014 se había fugado de la cárcel de Badajoz tras disfrutar de un permiso penitenciario. El preso cumplía condena por un homicidio y, tras fallecer, se le atribuyeron dos homicidios consumados, uno frustrado y un secuestro. Según dan por probado los jueces, el guardia civil estaba en su puesto en el cuartel de Malpartida cuando fue informado de que el recluso se dirigía en un coche robado hacia Plasencia. El agente acudió por iniciativa propia y acompañado de otro guardia a la zona donde el fugado acabó siendo abatido. Una vez allí, el brigada, que vestía de uniforme, se situó junto al cadáver, que yacía semidesnudo en el suelo, y pidió a su compañero que le hiciera una foto con el móvil.

El guardia difundió de inmediato la imagen por WhatsApp en un formado exclusivamente por guardias civiles destinados en el puesto a su mando, denominado “Pto. Malpartida”. Acompañando a la fotografía escribió un comentario: “AHÍ STA. FIAMBRE”.

El tribunal ha rechazado los argumentos del agente, que defendió que él remitió la foto solo para “informar” a sus compañeros de la muerte del preso fugado y “tranquilizarles”. En su recurso, el agente alegó que su actuación no era falta disciplinaria, ya que él no fue responsable de la difusión de la foto fuera del ámbito interno de profesionales de la Guardia Civil.

Los jueces, sin embargo, confirman su responsabilidad como “negligente punto de origen” de la difusión y subrayan la gravedad de su comportamiento. “Cabe confirmar sin gran esfuerzo que la fotografía en cuestión denotaba una actitud impropia y gravemente contraria a la dignidad de la Guardia Civil”, advierte el Supremo, que destaca que el brigada tenía casi 34 años de servicio y “debió valorar” los riesgos de poner la imagen en circulación.