Los sobreprecios en obras de Río 2016 llegarían al 51%

Los Juegos Olímpicos costarán un adicional de u$s 1.600 millones pese a que el país sufre su segundo año de recesión, según un estudio de la Universidad de Oxford.
Viernes 8 de julio de 2016
Los Juegos Olímpicos de Brasil están saliendo 51% más que lo presupuestado; costarán un adicional de u$s 1.600 millones pese a que el país sufre su segundo año de recesión, según un estudio de la Universidad de Oxford.

El informe advierte que a pesar del masivo sobrecosto estimado, la suma total de u$s 4.600 millones destinada a los Juegos de Brasil es aún modesta comparada con lo que desembolsaron anteriores anfitriones como Londres y Barcelona. Esa cifra convierte a este evento en una de las inversiones más riesgosas que puede hacer una ciudad.

"Cuando Río decidió presentar su candidatura para ser sede de los Juegos Olímpicos, la economía brasileña andaba bien," señala el estudio conducido por el profesor Bent Flyvbjerg, de la Escuela de Negocios Saïd, de Oxford. "Ahora, casi una década después, los costos están subiendo y el país atraviesa la peor crisis económica desde los ‘30 con crecimiento negativo y falta de fondos."

Las conclusiones de la investigación, que fueron fuertemente rechazadas por el comité organizador de Río 2016, se conocen en un momento en que Brasil enfrenta múltiples crisis.

Río de Janeiro, el estado anfitrión, enfrenta una crisis financiera que restringe su capacidad de pagar salarios a los policías y mantener abiertos los hospitales, mientras que a nivel nacional, la presidenta Dilma Rousseff, está suspendida en su cargo por un proceso de juicio político.

La crisis financiera que sufre el gobierno del estado de Río es tan severa que el mes pasado advirtió que podría ser calamitosa la seguridad durante los juegos, lo que obligó al gobierno federal –igual de corto de fondos– a entregarle más dinero.

El estudio de Oxford analizó 15 juegos de verano, desde Roma 1960. Concluye que ser sede de los juegos es el "megaproyecto" más costoso y financieramente más riesgoso que puede emprender una ciudad.

Señala que el sobrecosto promedio es de 156% en términos reales, mayor a cualquier tipo de megaproyecto que se haya hecho en el mundo y que ninguno de los Juegos Olímpicos cumplió con su presupuesto y cerca de la mitad lo superó en más de 100%.

El evento de verano más caro fue Londres 2012, que salió u$s 15.000 millones y el de verano Sochi 2014 que salió u$s 22.000 millones. El costo promedio de ser sede de los juegos de verano es de u$s 5.200 millones y de invierno en u$s 3.100 millones.

"Los gobiernos anfitriones y el Comité Olímpico Internacional, no han sido transparentes en cuanto al verdadero costo y al sobrecosto de los juegos", dice el estudio. "Por ejemplo, el gobierno británico aseguró que los juegos de Londres se mantuvieron dentro del presupuesto, pero el verdadero sobrecosto para Londres fue de 76%, o u$s 6.500 millones".

Sin embargo, el alcalde Eduardo Paes del gobierno de la ciudad de Río de Janeiro señaló que en realidad el costo de los juegos ha sido de u$s 4.100 millones, es decir 35% inferior a los u$s 6.400 proyectados en la licitación original.

De esta cuenta, levemente más de la mitad era el presupuesto del comité organizador de Rio 2016, que fue financiado en un 100% por el sector privado. La otra mitad fue inversión de la ciudad en instalaciones deportivas, como estadios y villas para que se alojen los deportistas, y fue financiada en forma privada en un 60%.

El comité organizador de Rio 2016 señaló que administró un "presupuesto equilibrado". "Este informe sirve sólo para un objetivo: especular sobre el sobrecosto y crear publicidad negativa", dijo.
El informe reconoce que los juegos de Rio había retrotraído el costo del evento al promedio histórico después de los excesos de Londres y Sochi.

El gasto proyectado por deportista de Río es de u$s 400.000 comparado con el promedio de u$s 600.000 y el pico de u$s 1,4 millón en Londres. El peor sobrecosto se produjo en Montreal 1976 que fue de 720%, y el más bajo fue en Beijing 2008, que fue de 2%.

"El alto promedio de sobrecostos de los juegos debería ser motivo de precaución para todo aquel que analice se sede de los juegos", advierte el informe.