Golpe de estado en Turquía: decenas de muertos y heridos

Una sección del ejército tomó el control y tiene como rehen al jefe del Estado Mayor. La televisión local turca anunció que los militares también impusieron la Ley Marcial en el país. El Gobierno lo niega.
Viernes 15 de julio de 2016

Una facción del Ejército turco asegura que tiene el control del país después de que haya tomado la televisión pública, el aeropuerto internacional Ataturk, infraestructuras básicas como los puentes sobre el Bósforo y el palacio presidencial.

Sería un golpe de Estado en toda regla, como admitió el propio primer ministro, Binali Yildirim, en una comunicación en la que aseguró que se trata de un "grupo perteneciente a los militares".

Los golpistas han tomado como rehén al jefe del Estado mayor, Hulusi Akar. A través de la televisión local, los militares han anunciado que se ha impuesto la ley marcial y el toque de queda en el país. Mientras tanto, fuentes presidenciales contradicen estas palabras al asegurar, casi al mismo tiempo, que el presidente Erdogan y el Gobierno continúan en el poder.

En un comunicado oficial, dicen que se trata de un "ataque contra la democracia turca" y que la declaración de golpe de Estado "no ha sido autorizada por el comando militar", para dejar claro que la cúpula militar no apoya la rebelión.

Por su parte, el primer ministro, Binali Yildirim, ha publicado en su cuenta de Twitter un mensaje en el que pide a la población que mantenga la calma.

En una comunicación pública, el presidente Erdogan ha pedido a los turcos que salgan a la calle para responder al golpe de Estado, aunque ha asegurado que va a terminar en breve. "Insto a nuestra gente, a todo el mundo, a que llene las plazas del país para darle (al ejército) la respuesta necesaria", ha manifestado Erdogan en declaraciones por teléfono a la emisora CNNTürk. "Este golpe de Estado nunca tendrá éxito.

Tarde o temprano será eliminado. Voy a volver a Ankara", ha agregado el presidente, quien se encuentra de vacaciones fuera de la capital."Van a recibir la respuesta de la nación y van a pagar un alto precio por actuar contra la nación. No les vamos a ceder el campo. Pronto vamos a eliminar esto", ha asegurado Erdogan, cuyo país es un miembro clave de la OTAN.

"Yo soy el comandante en jefe. Sin mi información el ejército no puede hacer nada. He oído que el jefe de Estado Mayor está detenido. Sin embargo, no sé hasta qué punto esto es verdad", ha reconocido el presidente. Unos inesperados movimientos de tropas en Ankara y el paso rasante de aviones militares sobre la capital crearon a media tarde preocupación entre la población de la capital de Turquía. Más tarde, el primer ministro turco, Binali Yildirim confirmó un "intento de golpe de Estado" por parte de "un grupo de ejército turco", y añadió, de forma tajante: "No lo vamos a permitir". Erdogan, en el poder desde 2003, primero como primer ministro y después como presidente, se encuentra en la localidad turística de Bodrum.

El alcalde de Ankara pidió a sus conciudadanos, a través de las redes sociales, que salieran a las calles para protestar contra el golpe. Los militares han emitido un comunicado en el que aseguran que han tomado el poder para proteger el orden democrático y mantener los derechos humanos en Turquía. Han añadido que se mantendrán todas las relaciones exteriores del país y la ley será la prioridad.

"No permitiremos que el orden público se altere en Turquía. Se impone un toque de queda en el país hasta nueva orden", señala el comunicado del Ejército, firmado por el "Consejo de la paz en el país" que afirma haber "tomado el control".

Según declararon algunos testigos a Efe, en la capital se escucharon incluso disparos cerca del cuartel del Estado Mayor. Además, varios militares han confiscado las armas de los policías que guardan el palacio presidencial. Los militares han tomado con tanques la televisión pública y el aeropuerto internacional Ataturk. Las redes sociales no funcionan y las líneas telefónicas empiezan a fallar.