Erdogan: "Los golpistas pagarán un precio muy alto"

El presidente turco habló en conferencia de prensa tras llegar en avión a Estambul. Calificó de "elementos traidores" a los militares protagonistas de la rebelión y prometió "limpiar" el Ejército.
Viernes 15 de julio de 2016

El presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, ha calificado hoy el intento de golpe de Estado que sufre el país como «un regalo de Dios que permitirá limpiar el Ejército».

«Este levantamiento, este movimiento es un gran regalo de Dios para nosotros. Porque el Ejército será limpiado», afirmó el mandatario en rueda de prensa al poco de aterrizar en Estambul, asegurando que los golpistas pagarán cara su «traición».

En su alocución, desde el aeropuerto Atatürk de la metrópolis eurasiática, Erdogan acusó a los militares golpistas de levantarse contra un Gobierno que «llegó al poder con el voto del pueblo».

Durante un discurso lanzado ante sus seguidores, el presidente del país ha afirmado que «mantiene el mando del país». También ha confirmado la existencia de algunos disturbios en Ankara. «Esto es traición. Pagarán un precio muy alto», amenazó el jefe del Estado y hombre fuerte del país. Erdogan afirmó que los militares «no pueden aceptar» su triunfo en la urnas.

El actual presidente llegó al cargo en 2014 con el 51,8 por ciento de los votos. Antes de eso, gobernó como primer ministro desde 2003 con sucesivas mayorías absolutas de su partido, el islamista AKP. El jefe del Estado negó que los golpistas hayan logrado hacerse con el control del país y afirmó que sólo un pequeño grupo de militares ha participado en la intentona. «Nunca cederemos nuestro país a los ocupantes. El final de esto será bueno», prometió.

Erdogan convocó a los mandos militares a «ser respetuosos con los valores de esta nación» y afirmó que hay miembros del Ejército recibiendo «órdenes de Pensilvania», en referencia a la residencia en el exilio de Fethullah Gülen, un influyente predicador islamista, antigua aliado del AKP y ahora enfrentado a él.

Erdogan dijo que la intentona golpista prueba que son ciertas las acusaciones de terrorismo que lleva haciendo contra la influyente cofradía dirigida por Gülen, con muchos seguidores en las fuerzas de seguridad y la judicatura turca.

El presidente se refirió a los soldados como sus «hijos» y les pidió que no vuelvan sus armas contra sus padres y madres. «Si volvéis las armas contra quien os las dio, pagaréis un alto precio», advirtió. Erdogan explicó que los arrestos de altos mandos militares implicados en la asonada comenzará ahora y que el Ejército será limpiado.

Intervención por Facetime
Cuando el golpe de Estado se puso en marcha, el presidente de Turquía, que se encontraba fuera de la capital, anunció que los sublevados pagarían «un alto coste en los tribunales» y llamó a la población a «salir a la calle y tomar las plazas» para parar un golpe de estado que, a su juicio, solo había contado con el «apoyo de una facción minoritaria del Ejército». «Este golpe de Estado nunca tendrá éxito. Tarde o temprano será eliminado», ha asegurado el mandatario durante su entrevista en CNN Turquía a través de Facetime.

«Yo soy el comandante en jefe. Sin mi información el ejército no puede hacer nada», ha asegurado, a la vez que ni ha confirmado ni desmentido la supuesta detención del Jefe del Estado Mayor «he oído que el jefe de Estado Mayor está detenido. Sin embargo, no sé hasta qué punto esto es verdad».