Aerolíneas Argentinas pide más presupuesto: ya usó el 78%

La empresa gastó en lo que va del año $3.288 millones de los $4.224 millones que tiene disponibles para 2016. Estudian medidas alternativas para bajar el déficit.
Lunes 18 de julio de 2016
Aerolíneas Argentinas está cerca de agotar todos los recursos que tenía previsto girarle el Estado este año y requerirá en los próximos meses de un nuevo auxilio del Gobierno para sostener su actividad diaria.

De acuerdo con los últimos datos, Aerolíneas utilizó $ 3288,47 millones de los $ 4223,96 millones disponibles para este año; es decir, el 78%.

Tanto la Casa Rosada como la gerencia de la compañía están al tanto de la situación. Por pedido del Gobierno, la firma analiza alternativas para bajar el déficit, aunque todavía no tomó las decisiones más importantes.

Frente a este escenario, la conducción de Aerolíneas está evaluando opciones que van desde el financiamiento con lessors (empresas que proveen aviones bajo el sistema de leasing) y con bancos, hasta una alternativa más riesgosa, como la eventual venta y el denominado sales and lease back, que consiste en vender naves para luego alquilarlas y disponer de fondos líquidos, según explicó la empresa.

El crédito vigente de Aerolíneas quedará más estrecho a partir de octubre, cuando se lleven a cabo las negociaciones paritarias de todos los gremios que conviven en el sector de aeronavegación.

A esta altura del año pasado, la gestión de Mariano Recalde había utilizado $ 3079,64 millones, 67% de los $ 4544,9 millones que contemplaba su presupuesto original. Aunque el uso de los recursos era cronológicamente menor al actual, es un punto a favor de Costantini, dado que la devaluación de diciembre del año pasado hizo que los pesos que recibe la línea aérea valgan hoy menos, por caso, al momento de saldar deudas fuera del país y comprar combustible, ambos ítems dolarizados.

El gasto real de 2015 fue de $ 5233 millones. Si la gestión de Costantini llega a empatar esa marca el último mes de este año, podrá decir que disminuyó en términos reales la dependencia del Estado.