Testigo recordó cómo López arrojaba bolsos al convento

Jesús Ojeda Ojeda dijo que el exfuncionario tenía en su poder un arma calibre 22 y que fue la hermana Inés quien lo ayudó a ingresar los bolsos esa madrugada del 14 de junio.
Jueves 21 de julio de 2016
Jesús Ojeda, el testigo que llamó al 911 alertando sobre la llegada de José López al convento de General Rodríguez, recordó hoy ante el juez cómo aquel 14 de junio a las 3:15 de la mañana el ex funcionario kirchnerista arrojaba los bolsos con dinero hacia el interior del lugar.

Al declarar nuevamente en la causa, en esta oportunidad ante eljuez federal Daniel Rafecas, el testigo dijo que a las 3:15 de la madrugada de ese día hizo la llamada al 911 por "temor a que ocurriera algo contra las monjas" y precisó que a los 15 minutos llegó la Policía.

El testigo recordó que minutos antes había salido de su casa y adrede tosió fuerte para que López lo viera, pero el exfuncionario lo miró y sólo le dijo "ahora sí", para luego saltar la pared y entrar al convento.

Jesús Ojeda declaró por segunda vez en la causa: recordó que vio a López arrojando los bolsos al interior del convento, y que llamó a la Policía, la cual llegó al lugar a los 15 minutos.

El testigo recordó que a las 5:50 de ese día se fue de su casa a buscar a su mujer a su lugar de trabajo, cerca del convento, y que creía que a esa hora aún la Policía no había ingresado al lugar.

Ojeda luego fue testigo del acta de detención de López, y la apertura de los bolsos en los cuales se encontraron casi nueve millones de dólares.

Según dijo recordar, él vio un cargador de la carabina sig sauer calibre 22 que López tenía en su poder, el cual estaba tirado en el paso, en el ingreso al convento.

Al ser consultado por personal de la fiscalía, Ojeda recordó que vio tranquila esa noche a la hermana Inés, la monja que ayudó a López a ingresar los bolsos y quien ahora está citada a declaración indagatoria por presunto encubrimiento.

El testigo, quien dijo vivir hace unos treinta años en el mismo lugar, dijo que los domingos asistía al convento de General Rodríguez mucha gente y lo hacían a bordo de vehículos lujosos.

Para mañana, Rafecas y el fiscal Federico Delgado tienen previsto tomarle declaración testimonial a las monjas Marcela y María, quienes estaban bajo clausura aquella madrugada del 14 de junio.