Pókemon Go: qué hay detrás del juego del momento y cómo integrarlo a sus estrategias de negocios

Jueves 21 de julio de 2016
Quien fuera una de las empresas más grandes del mundo en los años 80 y 90 parecía hace un mes atrás condenado a la desaparición. Lejos de sus años de gloria de la mano de su emblema Mario Bros, la japonesa Nintendo se negaba a abrirse al paradigma de la convergencia tecnológica y transitaba el camino a la desaparición, comercializando sus juegos únicamente para las consolas que fabrica. Hasta que hace dos semanas lanzó su primer juego para smartphones: Pókemon Go.

Basado en la franquicia de los animé de principios del nuevo milenio, este juego propone al usuario el desafío de capturar los 250 pocket monster (monstruos de bolsillo) con su celular, los cuáles pueden visualizarse únicamente a través del dispositivo gracias a la tecnología de la realidad aumentada sobre el mundo real; el cual está obligado a recorrer para hacerse de ellos y que la misma aplicación lo va guiando hacia los lugares dónde se encuentran las criaturas liberadas por Nintendo a través de la geolocalización.

La realidad aumentada es la tecnología que agrega virtualmente elementos a la realidad a través de la pantalla de los celulares. Los ejemplos más comunes son esas máscaras con las orejas, hocico y lengua de perro que los adolescentes utilizan en las fotos que comparten a través de Snapchat. En el caso de Pókemon Go, a través de la aplicación los usuarios pueden encontrar los personajes de la serie televisiva y capturarlos en escenarios reales a través de sus smartphones. La geolocalización es la tecnología que utilizan los GPS para conducirnos de un lugar a otro o que emplean las redes sociales para situar geográficamente las fotos que se comparten o los lugares que se visitan.

A dos semanas de desembarcar en AppStore (la tienda de aplicaciones para iPhone, que reúne a un 10% del parque de smarphones en el mundo) y en Play Store (la de Android, el sistema operativo más popular, con un 85% del mercado) Pókemon Go ya tiene más de 21 millones de usuarios sólo en EE.UU. donde acaba de superar a Twitter; los que dedican un promedio de 43 minutos y 23 segundos diarios al juego, superando los 30 minutos y 27 segundos que tienen los usuarios de WhatsApp y los 25 minutos y 10 segundos de Instagram. Y como consecuencia de ello, Nintendo duplicó su valor en la bolsa y recuperó su hegemonía en la industria del gaming.

A nivel social, Pókemon Go ha revolucionado el mundo. En YouTube se pueden encontrar miles de videos que muestran como multitudes de personas en todo el planeta se agolpan en los lugares donde aparecen los Pókemons para atraparlos con sus smartphones; en algunos caso dejando sus coches abiertos y en contacto en plena calle como pasó el fin de semana en el Central Park de New York cuando liberaron a Vaporeón. También hay noticias de multiplicidad de accidentes de tránsito causados por usuarios imprudentes que venían jugando al juego del momento mientras conducían.

Pero el fenómeno Pókemon Go también está revolucionando el mundo de los negocios. Ya desde el momento de su anuncio se lanzó una pulsera vibradora con la forma de las pókebolas para capturar a los Pókemons, que se conecta al celular por bluetooth y avisa al usuario cuando hay personajes cerca. Pero otros fabricantes de gadgets se han subido a la ola: hoy pueden adquirirse Pókedrons, mini drones compatibles con la aplicación que permiten capturar Pókemons a distancia.

Si bien la aplicación es gratuita, el usuario estándar tiene una cantidad de pókebolas mínimas y debe pagar para adquirir más o acceder a otros beneficios. Pero el principal negocio son las localizaciones patrocinadas (empresas que pagan a Nintendo para que los Pókemons aparezcan en sus puntos de venta). En Japón, Mc Donald´s convertirá a sus 3.000 restaurantes en Gimnasios Pokémon, a los que los jugadores deberán asistir para poder subir de nivel. Desde que se anunció este acuerdo, las acciones de la casa de comidas rápidas subieron un 10%.

Pero no hace falta ser un gigante del franchising para convertirse en una Pókeparada: cualquier negocio local puede comprar módulos (que deben adquirirse dentro del juego con dinero real) y asignárselos a la localización, que logran aumentar exponencialmente la aparición de Pokémons y (como consecuencia de ello) atraen a los jugadores al lugar físico y se convierten en posibles clientes. Un ejemplo de esto es la afirmación del dueño de L’inizio Pizza Bar, un pequeño restaurante italiano en New York, que afirma que sus ventas subieron un 75% durante el pasado fin de semana mediante la activación de esta función.

El fenómeno Pókemon Go es tan incipiente que con el correr de los días las estrategias de marketing digital en el juego crecerán proporcionalmente a la cantidad de usuarios. Pero mientras esperamos que la aplicación comience a funcionar en Argentina, es importante estar a la vanguardia de todas las maneras de hacer negocios que permite esta plataforma.

Por Juan Carlos Peverelli