¿Es o se hace?: la salud de la madre Alba, en tela de juicio

El fiscal federal Federico Delgado afirmó que "hay información bastante contradictoria". Le detectaron un "descenso cognitivo" que le impediría afrontar un interrogatorio. Otros dicen que es mentira.
Sábado 30 de julio de 2016

El fiscal federal Federico Delgado afirmó hoy que "hay información bastante contradictoria sobre el estado de salud de la madre Alba", la jefa del monasterio de General Rodríguez en donde el ex secretario de Obras Públicas kirchnerista José López intentó ocultar casi nueve millones de dólares.

"Para algunos testigos, Alba está para correr las olimpíadas de Río de Janeiro y para otros apenas puede hablar", graficó Delgado en referencia a la situación de la religiosa, a quien se le habría detectado un "descenso cognitivo" que le impediría afrontar un interrogatorio penal en el marco de la investigación por supuesto lavado de dinero.

"Es un tema muy controversial", admitió el fiscal, al tiempo que reconoció que "hay información bastante contradictoria sobre el estado de salud" de la madre Alba, y aseguró:

"Hasta ahora, lo que demuestran los hechos es que había una relación muy fluida entre la familia López y los integrantes del convento".

En este sentido, el funcionario judicial detalló que para afrontar un juicio penal "la ley requiere si o si que comprenda lo que le está pasando, y si no puede comprender lo que le está pasando sería inimputable, pero si no lo puede hacer también es difícil pensar que tenga la responsabilidad que le achacan las otras hermanas".

Además, Delgado afirmó en diálogo con radio Belgrano que "el día previo al desembarco de López con el dinero, hay muchos indicios, muy objetivos como los registros de llamados telefónicos, que indican que lo estaban esperando, como mínimo, para ayudarlo a ocultar los rastros del delito".

Por último, se refirió a su relación con la procuradora Alejandra Gils Carbó: "No tuve un problemas personal con ella; jamás me dio una directiva; sí con su entorno, con la gente que de algún modo manejaba el día a día de la Procuración General".

"Ahí claramente, nosotros sufrimos una especie el ser ciudadanos de segunda. Ha habido una administración de una lógica de amigo enemigo", añadió Delgado.