Pol Ambrosio suspende a 450 empleados y paraliza sus plantas dos meses

La textil tucumana dijo que tiene "sobrestock de producción".
Lunes 1 de agosto de 2016

El empresario sostuvo: “por desgracia deberemos hacerlo, porque tenemos sobrestock por una falta importante de demanda por disminución de compra interna y por el aumento de importaciones”.


“Entre las bombas que dejó el Gobierno anterior está una población que se acostumbró a que las cosas no se logren con trabajo. Es algo cultural y muy difícil de revertir, va a llevar mucho tiempo hacerlo”, advirtió. También señaló que “en la Argentina tenemos costos laborales muy altos, que nos perjudican en la competencia con el resto del mundo, porque las importaciones que recibimos vienen de países que no tienen nuestras mismas leyes sociales ni laborales, como China o la India donde es barato producir y tienen un menor nivel de vida”.

Una opción es “mejorar la productividad y bajar costos, con más valor agregado por tiempo ocupado gracias a aportes de los empresarios, de los gobernantes y de los empleados, que deberán trabajar más; por ejemplo, no ayuda la cantidad de feriados que hay”. “Hay que darse un baño de realidad: esta gestión tiene toda la capacidad y la honestidad para hacerlo, pero aún está apagando incendios y no pudo construir un puente hasta el otro lado del río”, añadió.

Karagozian cuestionó además que la Argentina tenga “un Estado muy grande y con gran cantidad de empleados públicos”, y advirtió que “si bien es cierto que el tipo de cambio actual es de equilibrio entre los dólares que entran y los que salen, genera un gran problema”. Según sus cálculos, la cotización del dólar debería ser de $20 como mínimo.

Las dos plantas de hilados que la textil TN&Platex (Pol Ambrosio) tiene en la zona de Los Gutiérrez se cerrarán el lunes 8 por dos meses, plazo durante el cual se suspenderá a la totalidad de su personal, unos 450 operarios. Así lo anunció ayer su titular, Teddy Karagozian.


El empresario sostuvo: “por desgracia deberemos hacerlo, porque tenemos sobrestock por una falta importante de demanda por disminución de compra interna y por el aumento de importaciones”.

“Entre las bombas que dejó el Gobierno anterior está una población que se acostumbró a que las cosas no se logren con trabajo. Es algo cultural y muy difícil de revertir, va a llevar mucho tiempo hacerlo”, advirtió. También señaló que “en la Argentina tenemos costos laborales muy altos, que nos perjudican en la competencia con el resto del mundo, porque las importaciones que recibimos vienen de países que no tienen nuestras mismas leyes sociales ni laborales, como China o la India donde es barato producir y tienen un menor nivel de vida”.

Una opción es “mejorar la productividad y bajar costos, con más valor agregado por tiempo ocupado gracias a aportes de los empresarios, de los gobernantes y de los empleados, que deberán trabajar más; por ejemplo, no ayuda la cantidad de feriados que hay”. “Hay que darse un baño de realidad: esta gestión tiene toda la capacidad y la honestidad para hacerlo, pero aún está apagando incendios y no pudo construir un puente hasta el otro lado del río”, añadió.


Karagozian cuestionó además que la Argentina tenga “un Estado muy grande y con gran cantidad de empleados públicos”, y advirtió que “si bien es cierto que el tipo de cambio actual es de equilibrio entre los dólares que entran y los que salen, genera un gran problema”. Según sus cálculos, la cotización del dólar debería ser de $20 como mínimo.