Entradera fatal en Merlo: defendió a su hijo y lo mataron

Enfrentó a dos ladrones que lo sorprendieron mientras abría la puerta de su casa, lo picanearon y golpearon a su familia. “Le dispararon y siguió luchando hasta que los sacó a la vereda”, contó su mujer.
Viernes 5 de agosto de 2016
Juan Carlos Flores (40), empleado administrativo de una empresa automotriz, había ido a llevar a su esposa al gimnasio. Al volver, estacionó su Fiat Palio en la puerta. Cuando estaba entrando a su casa, dos ladrones lo amenazaron con armas y se metieron con él. Adentro estaban sus dos hijos, de 16 y 19 años.

“Eran muy violentos. Estaban a cara descubierta. Entraron a la casa picaneando a mi marido y golpeándolo. Él les iba a entregar todo lo que le pidieran. Pero cuando mi hijo más chico vio el arma de los asaltantes, se les tiró encima. Uno de los ladrones empezó a pegarle. Fue entonces que mi marido se enloqueció. No se resistió al asalto, salió en defensa de su hijo”, resaltó Soledad, esposa de la víctima.

Según relató la mujer, Flores empujó a los asaltantes en dirección a la calle. Logró sacarlos de la casa y cerró la puerta detrás suyo. Luego siguió forcejeando en el jardín de la entrada, donde recibió el balazo. Ni eso lo frenó. Sacó fuerzas de donde pudo y consiguió echar a los ladrones, que escaparon sin concretar el robo. Luego cayó en la vereda, donde se desvaneció.

“Con mi marido les enseñamos a los chicos que la prioridad son ellos, por más que nosotros estemos en peligro. Por eso (al ver que su papá seguía luchando con los ladrones en la entrada), rompieron el vidrio de una ventana y les empezaron a arrojar cosas a los asaltantes”, contó Soledad.

La esposa de la víctima estaba en el gimnasio cuando recibió el llamado de sus hijos. “Salí corriendo, me tomé un remís y llegué a mi casa, que está a 20 cuadras, incluso antes que la Policía y que la ambulancia. Si la Policía hubiese venido rápido o en el momento que tenía que venir, atrapaban a los asaltantes en la puerta”, reclamó la esposa de Flores.

Desesperada, la mujer decidió trasladar a su marido al hospital por su cuenta. “Lo subimos a la camioneta de mi hermano. En la avenida Vergara paramos una ambulancia y le supliqué al médico que atendiera a mi esposo. Le hicieron maniobras para reanimarlo, pero no reaccionó”, contó Soledad.

En ese momento aparecieron siete patrulleros y dos ambulancias. “Uno de los aparatos (por el desfibrilador) no andaba y tampoco tenían gel. Al otro aparato que estaba en la segunda ambulancia había que golpearlo para que anduviera. Después, (el cuerpo) estuvo dos horas y media tirado en la calle, hasta que vino alguien de la Fiscalía”, se quejó la esposa de la víctima.

Fuentes del caso informaron que una cámara de seguridad de un edificio cercano registró el momento en el que los ladrones dejaron estacionada una moto y se bajaron caminando hacia la casa de Flores. Luego, se observa que regresan corriendo, se suben a la misma moto y escapan.

En base a las imágenes y los testimonios de los hijos de la víctima, los investigadores establecieron que el autor material del crimen estaba vestido con un buzo gris con mangas claras, mientras que su cómplice llevaba puesta una gorrita con visera, también gris, que se le cayó y quedó adentro de la casa de la víctima.

“No es la primera vez que sufrimos un hecho de inseguridad. En mi casa ya nos asaltaron tres veces, en otra ocasión se nos metieron de noche mientras dormíamos y se llevaron todo sin que lo notáramos. Además a mí me asaltaron tres veces en la esquina mientras esperaba el colectivo”, contó Soledad.