En las discos, unos 54.000 jóvenes se drogan con pastillas

Según la Asociación Antidrogas de Argentina, el 6% de los 900 mil jóvenes que van a bailar cada fin de semana consume. La muerte de Rocío Ayelén Artigas volvió a generar alerta en relación al fácil acceso a las sustancias prohibidas.
Domingo 14 de agosto de 2016
Unos 54.000 jóvenes de entre 15 y 20 años que concurren a boliches bailables cada fin de semana en la Capital y el Gran Buenos Aires se drogan con pastillas de diseño, publicó hoy el Diario Popular.

La muerte de Rocío, la chica de 15 años que habría consumido pastillas y alcohol en un boliche porteño antes de fallecer por un colapso en plena vía pública, volvió a generar alerta en relación al descontrol puertas adentro de las discotecas, donde se consiguen drogas de diseño con facilidad.

Así, el panorama se presenta como absolutamente oscuro, ya que se calcula que cada fin de semana unos 54 mil adolescentes de entre 15 y 20 años concurren a estos locales con el objetivo de tener acceso a sustancias como cristal o éxtasis, dijo el matutino.

"Los dueños de la noche venden estas sustancias absolutamente peligrosas y dañinas para la salud como parte de un combo que incluye la entrada, alguna consumición de alcohol y de regalo alguna pastilla", expresó Claudio Izaguirre, titular de la Asociación Antidrogas de la República Argentina.

La noche del viernes 5 de agosto, Rocío concurrió a una discoteca junto su hermana Belén; cuando estaban por retirarse, tras consumir alcohol durante varias horas y ya en la madrugada del sábado 6, la primera fue invitada a quedarse.

"El dueño del lugar le propuso algo y ella se quedó. Seguro fue por drogas. Ella fumaba marihuana pero en el boliche le daban otras cosas más pesadas. Después la llevaron hasta la casa de un muchacho. Ahí siguieron consumiendo y cuando se sintió mal la dejaron en la calle, donde falleció", contó la familiar sobre el trágico hecho.

Izaguirre sostuvo, sobre este caso y otros de características similares, que "en este momento el bolichero argentino entiende la venta de drogas dentro de su local como parte de la barra, y la realidad es que hay cantidades gigantes de casos con chicos intoxicados y hasta fallecidos".

"Asimismo, se debe decir que estas personas inescrupulosas se aprovechan de las chicas adolescentes, seduciéndolas con drogas y alcohol, para luego llevarlas a fiestas privadas donde siguen consumiendo y mantienen relaciones sexuales, aprovechándose de la extrema vulnerabilidad de las jóvenes", dijo el especialista de la Asociación Antidrogas.

La hermana de la última víctima fatal a causa de la ingesta de pastillas de diseño relató, en medio del drama, que en el boliche donde estuvo junto a Rocío "dejaban entrar a nenas de 12 o 13 años, les daban alcohol y drogas, para después hacer cualquier cosa con ellas, y esto pasa porque nadie controla lo que pasa dentro de las discotecas".

Para Izaguirre, "los bolicheros se dieron cuenta que podían sumar una ganancia extra con las drogas, entonces no dejan que entren dealers y ofrecen ellos mismos, con su personal, distintas sustancias dentro de las discotecas".

"La obnubilación que produce la mezcla de alcohol y drogas genera que las personas tomen riesgos que jamás hubiesen tomado. Por eso una chica como Rocío termina en el departamento de adultos. Sin ese consumo, hubiera evitado ese riesgo", explicó el experto.

Las cifras de la Asociación Antidrogas sobre consumo de pastillas de diseño, principalmente cristal y éxtasis, sostienen que entre la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano hay unos 900 mil adolescentes de entre 15 y 20 años.

De ese total, los fines de semana un 6% consume drogas como las mencionadas. "Hablamos de alrededor de 54 mil chicos que compran pastillas, y en la mayoría de los casos las mezclan con alcohol. Se trata de personas en riesgo de muerte. Lo saben bien quienes trabajan en hospitales, porque las madrugadas son aterradoras, con chicos colapsados. Es urgente que definamos un plan de prevención y acción", cerró Izaguirre.