¿Está dando sus últimos coletazos la era del petróleo?

Según los especialistas la extracción de combustibles fósiles se ha vuelto muy costosa en relación a la energía eólica y la solar.
Jueves 18 de agosto de 2016
La transición energética hace alusión al gran cambio histórico que se produce cuando una economía pasa de una fuente de energía a otra. Gregor MacDonald, editor del boletín de noticias TerraJoule, publicación mensual dedicada a la transición energética, sostiene que actualmente "nos encontramos en la tercera transición energética de la historia del ser humano": la extracción de combustibles fósiles se ha vuelto muy gravosa y los costos asociados a dos fuentes alternativas, como la energía eólica y la solar, se han reducido notablemente.

"Hay gente que considera que esta técnica de la fracturación hidráulica es el capítulo final de la historia del petróleo como fuente de energía", explica MacDonald, que añade que "entre 1998 y el año 2000 el petróleo empezó a perder cuota de mercado en el sector energético y no ha dejado de hacerlo año tras año durante los últimos 15 o 16".

El experto explica que la era del petróleo y la del carbón tienen muchas cosas en común: su momento álgido se produce cuando existen enormes cantidades de petróleo y carbón que pueden extraerse, transportarse y consumirse de manera rentable. "Pero ese momento ya pasó: desde la década de los 90 y más aún en este siglo, la era del petróleo está dando sus últimos coletazos", sentencia.

En estos momentos se registra un descenso muy brusco de los costos asociados a las energías alternativas. Según MacDonald, los precios están cayendo el picado: "Hace cinco, seis o siete años, el costo normalizado de la energía solar ascendía a 200 dólares por megavatio/hora; posteriormente, en el período 2011-2012, bajamos de la barrera de los 100 y ahora rondamos los 50 o 60, e incluso en zonas con una alta insolación, como Oriente Medio, podríamos bajar hasta los 30 o 40".

El experto destaca que si empezamos a producir energía eólica y solar "llegaremos a un punto en el que empezaremos a confundirnos con los conceptos históricos de escasez, oferta y demanda" ya que se borraría la cadena de suministros de un plumazo. Asimismo, afirma que "es una tecnología que permite democratizar y colectivizar las cosas".