Investigan por lavado la compra de la casa donde vive Cristina

El fiscal amplió la imputación en Los Sauces y sumó a Sanfelice a quienes eran investigados. La ampliación de investigación agrega un imputado a la lista: Osvaldo Bochi Sanfelice, socio de los Kirchner.
Martes 23 de agosto de 2016
La ex presidente de la Nación Cristina Kirchner vive en una casa de la calle Mascarello 441 en Río Gallegos, la capital de la provincia de Santa Cruz. La compra de esa propiedad realizada en el año 2010 cuando el ex presidente Néstor Kirchner estaba vivo, está bajo investigación judicial por sospecha de lavado de dinero. Así se desprende de la ampliación de la imputación que en la causa conocida como Los Sauces, realizó el fiscal federal Carlos Rívolo.

En el Caso Los Sauces, nombre de una sociedad de la familia Kirchner, ya fueron imputados la ex presidente, sus hijos Máximo y Florencia Kirchner, su sobrina Romina de loa Ángeles Mercado y los empresarios Lázaro Báez (detenido) y Cristóbal López. Una de las hipótesis de la investigación que está a cargo del juez Claudio Bonadio es que los empresarios Báez y López devolvían dinero a los Kirchner a través de pagos por alquileres a la firma "Los Sauces S.A", a partir de los negocios que les otorgaron quienes presidieron el país entre 2003 y 2015.

La ampliación de la investigación agrega un nuevo hecho y un imputado a la lista: Osvaldo Bochi Sanfelice, histórico socio de los Kirchner.

Sanfelice forma parte del entramado de negocios de los Kirchner. Es socio del diputado nacional por el Frente para la Victoria Máximo Kirchner en la inmobiliaria "Negocios Inmobiliarios S.A".

Figura como apoderado de la firma Los Sauces en contratos de alquiler de propiedades de la familia Kirchner en Puerto Madero que rentan empresas de Cristóbal López. Bochi, como se lo conoce a Sanfelice, es dueño de la firma Idea S.A, que administra tres hoteles de los Kirchner: Alto Calafate, Las Dunas y La Aldea del Chaltén. El último está construido en un predio propiedad de Los Sauces S.A. La relación conocida y pública entre los Kirchner y Sanfelice está plasmada en el expediente del Caso Los Sauces.

Rívolo abrió una investigación por, entre otros hechos, la maniobra de compra-venta de la casa de la calle Mascarello al 400.

La ampliación de la imputación realizada por Rívolo se llevó a cabo luego de que en la causa judicial se incorporaran los datos obtenidos por la Unidad de Información Financiera (UIF) el organismo estatal que se dedica a prevenir el lavado de dinero. A partir de reportes de operaciones sospechosas hechos sobre los movimientos de la firma con la que Sanfelice administra hoteles se detectaron acreditaciones y emisiones de cheques desde y hacia sociedades cuya actividad no tendría relación con la de Idea S.A. La UIF, al recibir esos reportes, abrió la investigación 0059/2016 y analizó el entramado de sociedades con centro en Sanfelice. Una de esas es Negocios Patagónicos S. A. . Y la UIF habría detectado operaciones irregulares con Los Sauces, objeto de investigación de la causa en la que intervienen Bonadio y Rívolo.


El 19 de agosto de 2010 Néstor Kirchner firmó -en nombre de Los Sauces S.A.- el boleto de compra venta de la casa de Mascarello por 250.000 dólares. Se la compró a la firma Negocios Patagónicos, de Sanfelice, que el 14 de abril de 2010 la había adquirido en 200.000 pesos. Calculan los investigadores judiciales que Sanfelice hizo un gran negocio porque obtuvo algo así como un 500% de ganancia en tan solo cuatro meses.

La denuncia sobre una maniobra con la compra de la casa de la calle Mascarello la realizó la diputada nacional por el GEN Margarita Stolbizer. Y la existencia de la investigación de la UIF fue revelada por Clarín en junio pasado.

A los investigadores no se les escapa la estrecha relación personal y de negocios existente entre los Kirchner y Sanfelice. Y consideran que la maniobra-entre otras- para comprar la casa donde vive la ex presidente debe ser investigada por sospechas de lavado. Por eso el fiscal imputó a Sanfelice y pidió varias medidas de prueba. Bonadio tendrá que decidir si las ordena o no.