Se agravó el incendio forestal y hay dos pueblos evacuados

Son Los Molles y Villa de la Quebrada. Las autoridades cortaron por precaución la autopista. El fuego ya consumió miles de hectáreas. Aguardan que rotación del viento se produzca hacia zonas quemadas.
Sábado 27 de agosto de 2016

El fuerte viento agravó la situación generada por un gran incendio forestal en la provincia de San Luis: las autoridades evacuaron a vecinos de Los Molles y Villa de la Quebrada, mientras que, por precaución, cortaron la autopista 25 de Mayo.

El escenario, que ha sido acompañado por altas temperaturas en el día de ayer, que treparon hasta los 32°C y un pronóstico de 20 °C para hoy, con rotación del viento hacia la noche, provocó un llamado público del jefe de emergencias de San Luis Solidario, Darío Zavala.

En diálogo con Télam, el funcionario pidió a los lugareños y baqueanos de la zona que “no armen contrafuegos sin avisar a las fuerzas de seguridad que trabajan en la zona de ataque porque con las rotaciones del viento pueden quedar atrapados en esas zonas y exponen además, la vida de rescatistas y la suya también”.

Zavala recomendó además a los habitantes que se encuentren cerca de la zonas afectadas que “ante las primeras señales de avance del fuego se comuniquen con el 103 y el 911, se autoevacúen, y cierren puertas y ventanas de sus viviendas con tiempo para no exponerse”.

En la zona de Los Molles, donde el fuego se tornó más peligroso las llamas descendieron desde la cresta hacia la base del cerro, está a unos 3 mil metros de la Autopista 25 de Mayo cerca de una zona de viviendas, por lo que los rescatistas permanecieron allí en guardia toda la noche para resguardar las casas del lugar. Con ataques directos, lograron detener el avance del fuego que no pudo ser combatido por los aviones hidrantes debido a las profusas columnas de humo que provocó el viento y sus rotaciones.

Hoy los bomberos y agentes de seguridad provincial se proponen detener ese avance por completo y cuentan con un anuncio meteorológico de rotación del viento hacia el sur, que puede beneficiarlos empujando el fuego sobre zonas ya quemadas