Entraron a robar a estancia de Báez en busca de plata oculta

Cuatro hombres a punta de pistola asaltaron al cuidador de la estancia Santa Ana. Con picos y palas intentaron, sin éxito, encontrar dinero guardado en su interior.
Martes 30 de agosto de 2016

El encargado de una de las estancias de Lázaro Báez denunció haber sufrido un violento robo por parte de cuatro hombres que lo dejaron maniatado durante toda una noche.

El hecho ocurrió en la estancia Ana, establecimiento que se ubica a unos 100 kilómetros de El Calafate, por la ruta 40, con dirección hacía Río Gallegos.

Es uno de las 10 estancias del empresario que sigue preso, que se ubican al sur del río Santa Cruz, y que limitan una con otra.

Un hombre de unos 46 años, que oficia de cuidador de las instalaciones de ese establecimiento rural fue quien avisó a la policía de Santa Cruz (PSC) que horas antes había sido víctima de un robo a mano armada por parte de cuatro hombres.

El hecho ocurrió entre las seis y las siete de la tarde del domingo cuando los cuatro delincuentes llegaron a la estancia a en una camioneta oscura 4x4.

El cuidador relató a la policía provincial que lo sorprendieron en el interior de la casa, reduciéndolo al grito de “al piso, policía”.

Según los dichos de la víctima, de los cuatro hombres tres estaban encapuchados y uno actuó a cara descubierta.

Quien no se tapó el rostro fue el que manejó toda la situación apuntando al cuidador con un arma de fuego de caño corto.

Al hombre lo llevaron a una de las habitaciones y lo dejaron esposado a la cama. Cerca de él le dejaron comida y bebidas.
Este portal también accedió a información que indica que de esa vivienda, los ladrones se llevaron unas pocas pertenencias del cuidador, como una olla de acero, un mate, un cuchillo y una pava eléctrica.

Los ladrones se dirigieron a la vivienda principal de la estancia donde habrían picado una pared, según el comentario que hizo el mismo cuidador.

En todo momento los ladrones dejaron en claro que buscaban plata, lo que no habrían encontrado.

La PSC se enteró del caso cuando recibió un llamado desde la estancia Cruz Aike, establecimiento vecino, también propiedad de Báez.

El cuidador dijo que logró romper la cama a la que había quedado esposado, con un martillo que había quedado en la habitación, y que inmediatamente caminó hacia el establecimiento vecino (unos 20 km) para dar aviso, lo que ocurrió cerca del mediodía del lunes.

El cuidador firmó su testimonio ante la policía de El Calafate, junto a la descripción de uno de los asaltantes que fue convertida en un identikit.

El hecho despierta varias sospechas a la policía. Al no haber aún datos certeros son varias las hipótesis que surgen de un primer momento.

Una indica la posibilidad que sean ladrones simples que ante las versiones de los medios creyeron que encontrarían gran cantidad de dinero en efectivo.

Otra idea tiene en cuenta la utilización de esposas para inmovilizar al cuidador.

Las fuentes policiales consultadas indicaron que en estas horas se trata de establecer si los ladrones se llevaron algún otro elemento de la estancia, y obtener informaciones que orienten la investigación.

El viernes, otra estancia del mismo empresario, también cercana, había sido noticia porque otro cuidador vendió comercializó animales faenados a una carnicería local, cuyo propietario fue encontrado in fraganti al momento de ingresar 1500 kilos de carne a la ciudad