Otra mala noticia para Brasil: sigue en recesión

Tuvo una contracción del 3,8 % en el segundo trimestre. Si se extiende hasta fin de año, podría experimentar dos años consecutivos de crecimiento negativo por primera vez desde la década de 1930.
Miércoles 31 de agosto de 2016
La recesión en Brasil se prolongó en el segundo trimestre de este año, cuando el producto interior bruto (PIB) se contrajo 3,8% en comparación con el mismo período de 2015, informaron hoy fuentes oficiales.

Respecto al primer trimestre de este año, la contracción fue de 0,6%, según datos divulgados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE), citados por la agencia de noticias EFE.

La economía brasileña acumuló en el primer semestre de este año un crecimiento negativo de 4,9% frente a los seis primeros meses de 2015, cuando el PIB cayó 3,8%, su peor resultado en 25 años.

Los números confirman que la actual recesión es la peor ya enfrentada por Brasil en varias décadas y que el país puede terminar 2016 con una nueva contracción económica, con lo que encadenaría dos años consecutivos de crecimiento negativo por primera vez desde la década de 1930.

La caída del PIB en el segundo trimestre frente al primero fue la sexta consecutiva en esta comparación desde que la economía registró una contracción de 1% en los primeros tres meses de 2015.

La retracción del segundo trimestre de 2016 estuvo lastrada por las caídas de la producción agropecuaria y de la industria, que presentaron resultados negativos de 3,1% y 3,0%, respectivamente.

El sector servicios también presento una caída del 3,3 % en esa misma comparativa.

Por el lado de la demanda, la contracción fue provocada principalmente por la fuerte caída del consumo de las familias brasileñas, de 5 % frente al segundo trimestre del año pasado, debido al deterioro en indicadores como la inflación, el crédito, la tasa de empleo y la renta durante este período.

El consumo de las familias fue el principal motor de la economía brasileña por muchos años gracias a la reducción de la pobreza y al aumento del empleo y la renta, pero desde 2011 viene perdiendo fuerza.

El consumo del Gobierno también se redujo, 2,2 % en la comparación con el período comprendido entre abril y junio del año pasado.

En el sector externo, las exportaciones de bienes y servicios tuvieron una expansión de 4,3%, mientras que las importaciones cayeron 10,6%, en comparación con el segundo trimestre del año pasado, ambas influidas por la depreciación del real frente al dólar.

El resultado divulgado hoy va en la misma línea de las últimas previsiones de los analistas consultados por el Banco Central, que esperan para este año una contracción de 3,16%.

La contracción este año podría ser aún peor si se tiene en cuenta que en los últimos 12 meses, hasta junio pasado, el PIB brasileño acumuló una retracción de 4,9%, más de un punto porcentual por encima del resultado negativo del año pasado (-3,8%).