Inflación: productos de terceras marcas, los más elegidos

En los últimos meses hubo un crecimiento del 30% en la venta de marcas genéricas, que ya relegan a las primeras y hasta a las segundas firmas. Un fenómeno nunca registrado en la Argentina.
Jueves 1 de septiembre de 2016
Ante la incontrolable inflación, las terceras marcas comienzan a copar los changuitos y relegan a las líderes del mercado.

Tal como ya ocurrió en el 2001, la clase media se aleja del atractivo packaging de las primeras marcas y su calidad, y se acomoda en las segundas opciones. Sin embargo, este año se impone una nueva tendencia: el de las terceras etiquetas, aquellas que llevan el sello de las cadenas de supermercados o las producidas por pequeñas pymes barriales, que se comercializan en almacenes o autoservicios de barrios o los súper chinos.

Los supermercadistas y comerciantes coinciden en que la preponderancia por las segundas marcas es una tendencia que siempre se da en eclosiones de la economía y que en los últimos meses registran más búsquedas de terceras marcas. El motivo del cambio es ahorrar en gastos ante lo que fueron los tarifazos y el crecimiento del ritmo inflacionario. También destacan que hay más ofertas desde los fabricantes, ya que el consumo decayó significativamente.

Las mayores ventas entre las terceras marcas se dan en los productos de almacén (como los fideos), los artículos de limpieza (suavizantes y detergentes para ropa) y en las gaseosas, aunque también cobra impulso el uso del agua por sobre las bebidas sin alcohol gasificadas.

En referencia al pollo y la carne de vaca, sucede algo similar a lo que pasa con las primeras y segundas marcas: los productos bovinos tuvieron una baja en ventas significativa. La gente pasó a consumir más pollo y la demanda hizo que el precio se elevara, de $22 a $32 pesos el kilo. Mientras que los cortes rojos tuvieron un promedio general ponderado de caída en venta del 34% en CABA, 30,6% en GBA y 32,4% en el Interior.