Monzó preocupado: "Si seguimos así, en vez de timbreo vamos a hacer ring raje"

Pese a la crítica, el presidente de la Cámara de Diputados no piensa irse del PRO. Aumenta su enfrentamiento con Marcos Peña.
Sábado 3 de septiembre de 2016

El Gobierno apartó de la toma de decisiones a Emilio Monzó, tercero en la cadena de mando presidencial, porque cuestionó que el rumbo de la administración de Mauricio Macri estaba volcado más al marketing que a la política.

Estos conceptos expresan lo que dijo Monzó en una reunión caliente que tuvo con Macri y Marcos Peña en la Quinta de Olivos un mes atrás. La reunión terminó a los gritos y con Monzó apartado de la toma de decisiones del Gobierno y del armado de la provincia de Buenos Aires.

Emilio no trabaja en la redacción del diario de Yrigoyen, explican cerca del presidente de la Cámara de Diputados, para poner en perspectiva su mirada crítica del Gobierno.
Críticas similares había hecho el tucumano Pablo Walter en el último consejo partidario del PRO en San Juan. Como anticipó LPO, Walter cuestionó que los organismos críticos del Gobierno, como la Anses, Aduana, la Afip y los programas de Desarrollo Social estén en manos de kirchneristas, que sólo esperan el momento para usar los resortes del Estado en contra del propio Gobierno. Como sucede en las marchas como la de esta tarde, en la que la CTA quedó cerca de la reunificación, impensada hace sólo un años.

La respuesta de Macri es que la gente lo apoyo y que cuando “arranque” la economía podrá encolumnar a todos.

El corrimiento de Monzó es un hecho inédito para un dirigente que no sólo es tercero en la línea sucesión, sino que garantiza leyes en el Congreso, un rol político institucional que es crítico en este gobierno que no tiene mayoría propia en las cámaras.

“Emilio no trabaja en la redacción del diario de Yrigoyen", graficaron a LPO desde el espacio de Monzó, en una crítica velada a Marcos Peña, el principal apuntado cuando se cuestiona al marketing. "El esquema Festilindo lo pudimos aguantar en la Legislatura porteña, pero no en el gobierno nacional", agregaron las fuentes.

Pese a que es el principal armador político del PRO, a Monzó lo corrieron porque se queja que “la política bonaerense está armada por porteños que no conocen la provincia”.

Ahora, tras protestar en soledad durante meses, Monzó confirmó el fracaso de la cooptación de intendentes por parte de María Eugenia Vidal, que quedó en evidencia con la insustancial incorporación de Joaquín de la Torre al gabinete. Otra prueba es la cumbre que debió apurar la gobernadora para reunir a su tropa y pedirles que trabajen ya mismo en sus distritos porque no va a sumar más intendentes peronistas.

Pese a este clima conflictivo, allegados a Monzó aclararon a LPO que el diputado no tiene pensado irse ni con Sergio Massa ni con Florencio Randazzo, dos dirigentes de su misma generación con los que comparte miradas y códigos políticos.