Papa canonizará a la madre Teresa de Calcuta

La ceremonia será celebrada en la plaza de San Pedro ante miles de personas. La religiosa, fundadora de las Misioneras de la Caridad, obtuvo en 1979 el Premio Nobel de la Paz y había sido beatificada en 2003.
Sábado 3 de septiembre de 2016
El papa Francisco canonizará este domingo, en el curso de una ceremonia en el Vaticano, a la madre Teresa de Calcuta, emblema de la caridad y dedicación a los pobres, quien se convierte así en modelo para los católicos de todo el mundo.

La ceremonia será celebrada en la plaza de San Pedro ante miles de personas, religiosos y autoridades de todos los continentes, entre ellos la Reina Sofía de España.

"El papa Francisco quiere llamar la atención del mundo para que se encuentre una razón para vivir y esperar. Un llamado a la misericordia ante un mundo tan fracturado", explicó el número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado.

La "infatigable benefactora de la humanidad", como la llamó el papa Juan Pablo II, será canonizada un día antes de que se cumplan 19 años de su fallecimiento en Calcuta, el 5 de septiembre de 1997, a los 87 años.

La célebre monja, que dedicó su vida a los pobres y enfermos, alcanzará la gloria de los altares durante el año santo extraordinario de la misericordia proclamado por el papa argentino.

El anuncio de la canonización fue hecho en marzo pasado después de que el papa reconociera que la madre Teresa intercedió en un segundo milagro en 2008.

Según las normas del Vaticano es necesario demostrar que el candidato intercedió en dos milagros para que sea proclamado santo.

El primer milagro atribuido a la Madre Teresa involucra a una mujer india, Monica Bersa, cuyo tumor de estómago habría desaparecido después de que ella y otros le rezaron a la monja en 1998, un año después de su muerte. Una comisión médica analiza los casos por si hay una explicación científica de la sanación.

Después de la beatificación, que para la Madre Teresa se hizo en el 2003, se necesita un segundo milagro para continuar el proceso hacia la santidad. Esta vez fue el brasileño Marcilio Andrino quien, según la Iglesia, se recuperó de improviso de una severa infección neurológica en el 2008 después de que su familia le rezó a la monja.