El santuario de Gilda, inundado y deteriorado

Las últimas lluvias volvieron a anegar el lugar donde la cantante sufrió el accidente sobre la ruta 12. Sus fans, igual, fueron a rendirle homenaje. Sin embargo, sus fans prometen que resurgirá.
Jueves 8 de septiembre de 2016
Desde un póster, Gilda sigue sonriente. “Gracias por escuchar nuestros ruegos”, le agradecen Marga y Resti. Ella se ve perfecta, como si el temporal que destrozó su santuario nunca hubiese ocurrido.

Pero afuera del micro desvencijado es un desastre. Agua y barro por todos lados. Es un día gris y frío, pero los fans van llegando de a poco a reponer flores y peluches, a dejar cartas y rosarios. A agradecer a la Santa. El mismo cielo plomizo se repite a quinientos kilómetros. En el cementerio de la Chacarita también hace frío y afuera llovizna. Pero la escena es la misma. Alguien llora, otro reza. El de ayer fue un día especial. Hace 20 años, a las siete de la tarde, un camión se cruzó de carril y en un instante mató a Miriam Alejandra Bianchi. Hacía tiempo que era sólo Gilda.

En el accidente, también murieron su mamá, su hija y tres músicos de la banda. En el lugar exacto del accidente, en el kilómetro 129 de la ruta 12, en Entre Ríos, siguen estando los restos del micro. Es sólo un esqueleto oxidado, sin asientos ni ventanas, pero repleto de las ofrendas de sus fans. El Santuario de los Milagros lo llaman.

Carlos Maza, el dueño de los terrenos es quien se ocupa de mantenerlo en forma y quien construyó la capilla. A principios de año, después del desborde de los ríos en el Litoral, el lugar era inaccesible. Hace una semana, la lluvia y el viento le volvieron a jugar una mala pasada y convirtieron el lugar en un lodazal. “Tenía un metro ochenta de agua, pero está resurgiendo”, promete Gastón Alarcón, presidente del Club de Fans.