Gómez Centurión cruzó a Bullrich: "No supe de la efedrina"

El suspendido titular de la Aduana le respondió a la ministra de Seguridad, quien había dicho que se había notificado la presencia de los diez barriles que fueron secuestrados en Ezeiza.
Sábado 10 de septiembre de 2016
"La Aduana lo sabía y no lo denunció", había dicho Patricia Bullrich tras el escándalo por el decomiso de diez barriles con 250 kilos de efedrina en un depósito del Aeropuerto de Ezeiza. El operativo se hizo tras una denuncia que hizo en la semana el suspendido titular de la Aduana Juan José Gómez Centurión -desplazado por una presentación de la propia Bullrich- hizo ante la jueza federal María Sevini de Cubría.

Esto prendió la mecha de la polémica ya que, según la ministra, Gómez Centurión sabía de hace tiempo sobre el cargamento de este precursor químico, que puede usarse para producir drogas sintéticas. De hecho, esta información había sido publicada en el Boletín Oficial.

López Centurión cruzó a Bullrich y dijo que nunca le habían comunicado de la existencia de estos barriles: "A mí como director de Aduanas nunca me avisaron de la existencia de esa pseudoefedrina. Nunca me indicaron que la categorizarían como rezago. ¿Y cómo lo hicieron? Publicándolo en el Boletín Oficial, cuando yo ya no estaba allí, escondida entre otras 500 mercaderías más. ¿Cómo se esconde un elefante? ¡Entre otros 100 elefantes! ¡Mejor aún si son 500 elefantes!", se defendió el suspendido funcionario.

"No sé por qué la ministra reaccionó así. Me llama la atención porque yo sólo me limité a informarle al juzgado (el que está a cargo de Servini) con el que veníamos colaborando. No llamé a una conferencia de prensa, ni nada", le dijo Gómez Centurión a La Nación. "Antes de que enviaran el anónimo por el que me desplazaron, yo me había reunido con ese juzgado para investigar juntos sobre el narcotráfico en la Aduana, y una semana después de ese anónimo sale escondido ese material en el Boletín Oficial para destruirlo? Es significativo, ¿no?", se preguntó Gómez Centurión.

Se suponía que la aparición de la efedrina en Ezeiza podría probar vinculaciones del kirchnerismo con el narcotráfico. Sin embargo, a 48 horas de su aparición, solo dejó al descubierto importantes diferencias en el Gobierno.

Todo empezó así: Gómez Centurión le informó a Servini de la existencia de los barriles. El juez Luis Rodríguez ordenó rápidamente un allanamiento al depósito del aeropuerto y dio con los químicos. Estaban allí desde 2011 y jamás fueron reclamados por motivos claros: el que se presentara a pedirlos quedaría de inmediato comprometido con el narcotráfico.

La historia venía a sustentar la posición del ex militar. Gómez Centurión salió a hacer frente a su suspensión alegando que fue removido "por las mafias" a las que él le estaba sacando negocios aduaneros.

Pero el otoño duró lo que tarda en llegar el invierno. El operativo finalizó a las 19 del jueves. Para ese entonces, en el Ministerio de Seguridad ya buscaban el acta por la cual la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) notificó sobre los barriles. Esa notificación fue hace dos meses y medio atrás, a mediados de junio.

La PSA no tiene autoridad para entrar en territorio aduanero, por eso las fuerzas que responden a Bullrich reportaron la información directamente a Gómez Centurión. En Seguridad creen que el ex combatiente de Malvinas "cajoneó la información" durante este tiempo y la reportó tiempo después para tratar de beneficiar su situación.

Rápido de reflejos, el secretario de Seguridad Interior Gerardo Milman salió a mostrar el acta, publicada en el Boletín Oficial, en la que el Ministerio de Seguridad le informaba a la Dirección General de Aduanas sobre estos químicos. Esto complicó a Gómez Centurión.

Así quedaron expuestas diferencias de importantes funcionarios: fue la propia Bullrich la que le llevó al presidente Mauricio Macri los documentos que probarían las irregularidades por las que Gómez Centurión fue desplazado de su cargo. En el caso de que no se encuentren pruebas que lo comprometan con irregularidades en su gestión, la ministra quedaría desacreditada.