Gobierno prevé más gasto social y obras, inflación del 17% y cambios en Ganancias

El ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, presentó el proyecto del Presupuesto 2017. Además, incluye recortes de subsidios a la energía y el transporte.
Jueves 15 de septiembre de 2016

El ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, presentó el proyecto de ley de Presupuesto 2017 en el Congreso. La "hoja de ruta" de la administración pública para el año próximo prevé un crecimiento económico del 3,5%, una inflación del 17%, un dólar promedio de $ 17,92, recortes de subsidios a la energía y el transporte y mayores desembolsos en programas sociales y en obra pública.

"De cumplirse este 3,5%, sería la tasa de crecimiento más alta en seis años", destacó Prat-Gay ante diputados y senadores. "Las decisiones que venimos tomando han empezado a madurar y generan las primeras señales de una economía que se recupera", afirmó.

El ministro confirmó la banda de inflación que había delineado a comienzos de año, cuando se fijó un programa para reducir el avance de los precios en cuatro años. En 2017, afirmó, la banda de inflación será de entre 12 y 17%. "Pero lo mejor que nos puede pasar es estar lo más cerca posible de 17% para ir bajando de a poco la inflación. Y ese es el número que está detrás de los cálculos del Presupuesto", explicó. Un proceso más violento de reducción de la tasa de inflación (algo que promueve el ala más dura del Gobierno), implicaría realizar un ajuste fiscal más crudo.

En ese sentido, Prat-Gay elevó la previsión de déficit fiscal primario para el año entrante a 4,2%. Esa será la brecha entre los gastos y los ingresos. La hoja de ruta original que se fijó el Gobierno al iniciar la gestión prometía un déficit del 3,3% para 2017.

El déficit será más alto por dos razones: la ley de Reparación Histórica para pagar juicios y actualizar haberes a jubilados y la reducción de subsidios a la energía más gradual de lo previsto, luego del fallo de la Corte Suprema que declaró nulo el tarifazo del gas. "Sostener el 3,3% (de déficit) hubiera implicado un ajuste fiscal que no queremos hacer. La filosofía es el gradualismo en la reducción del déficit", dijo el ministro.

El gasto público, estimó el Gobierno, crecerá entre 22 y 23 por ciento en 2017. Pero con un redireccionamiento de los ingresos hacia programas sociales y obras públicas, en detrimento de los subsidios "a los ricos", como llamó Prat-Gay a los que se destinan al transporte y la energía.

El gasto social crecerá a un ritmo del 35% interanual. Eso incluye los pagos a jubilados, la ampliación del régimen de asignaciones familiares y la devolición de IVA a jubilados y beneficiarios de AUH, entre otros.

Los gastos de capital crecerán 32%, por el mayor impulso a la obra pública. "Aquellas partidas destinadas al Plan Belgrano crecerán al 41%", dijo Prat-Gay. Se trata del programa de obras destinado al Norte del país y que insumirán, según el ministro, $ 95.000 millones en 2017. Además, se incrementarán en un 60% las partidas destinadas a "Vivienda y urbanismo". "Vamos a construir 120.000 viviendas y entregar 175.000 créditos subsidiados el año que viene", dijo Prat-Gay.

El Gobierno, que no tiene mayoría propia en el Congreso, presentó esta semana el proyecto de Presupuesto a gobernadores y referentes de la oposición para buscar acuerdos.

Prat-Gay afirmó que el proyecto contempla la "eliminación gradual de los superpoderes", que dan al Ejecutivo potestad para modificar partidas de gastos sin pasar por el Congreso, y cambios en la ley de Responsabilidad Fiscal, por lo que las provincias deberán ajustar sus propios gastos.

A cambio, el Ejecutivo debió ceder ingresos a las provincias. En ese sentido, los cambios en el impuesto a las Ganancias previstos para el año que viene serán más graduales de lo que el Gobierno hubiera deseado, porque el impuesto se coparticipa. "No tenemos los recursos para resolverlo en uno o dos años", afirmó el ministro.