Cae al 50% la llegada de cruceros al país

Con nuevos beneficios buscan revertir la brusca caída. Reducen las tasas de Migraciones y eliminan algunos requisitos de ingreso al país.
Martes 20 de septiembre de 2016
La inminente temporada de cruceros será la peor de los últimos ocho años, con la consecuente pérdida de ingresos para la Capital. Llegará la mitad de buques que en el ciclo 2013-2014 y la cantidad de pasajeros retrocederá al nivel de 2008-2009. Preocupado por la caída de este segmento del turismo internacional, el Gobierno decidió aplicar una serie de beneficios para empezar a revertir la crisis a partir de la siguiente temporada.

Según las reservas realizadas, entre octubre y abril amarrarán 80 embarcaciones en el puerto de Buenos Aires, lo que implicará la llegada de 280.000 pasajeros de todo el mundo, principalmente de Brasil. Se trata del punto más bajo de una curva descendente que comenzó a fines de 2014. En la temporada 2012-2013 se había superado el medio millón de turistas, mientras en el ciclo 2013-2014 se alcanzó el récord de buques, con 161 llegadas, el doble de las esperadas ahora.

Desde 2008, el interés por la Argentina como destino turístico de cruceros fue en alza, con cifras que se superaron año tras año, pero que no lograron mantenerse como para evitar un derrumbe precipitado. Según las nuevas autoridades de la Administración General de Puertos Sociedad del Estado (Agpse), dependiente del gobierno nacional, la causa debe buscarse en los costos que afrontan las empresas para amarrar en Buenos Aires y en otras medidas adoptadas en la gestión anterior.

Ahora, mediante la reducción de tarifas de Migraciones, la disminución de las tasas en la terminal de cruceros, un convenio firmado con el Ministerio de Salud de la Nación y la articulación con países de la región, entre otros puntos, se espera comenzar un mecanismo para recuperar el turismo perdido. Los cambios comenzarían a notarse a partir de la próxima temporada, porque la actual ya fue comercializada.

"La retracción responde a varios factores locales, como los altos costos portuarios en el Río de la Plata comparados con Europa; por ejemplo, en Barcelona se paga un tercio de lo que se paga acá. Hacer una navegación por el Mediterráneo implica distancias más cortas y costos de operación más bajos respecto de las distancias y los costos de esta región", analizó el gerente comercial regional de Costa Crucero, Maximiliano González.

La crisis política y social que atraviesa Brasil, el principal mercado emisivo hacia nuestro país, es otro factor fundamental.

Cuando en la temporada 2013-2014 arribaron 161 cruceros con 497.000 pasajeros nadie podía pensar que se llegaría a una reducción del 50% en sólo tres años. Fueron 113 embarcaciones y 329.671 turistas en 2014-2015, y 102 y 313.000 en 2015-2016. "Las malas políticas y la falta de planificación estratégica de los últimos años generaron un daño que hoy sufrimos todos. Es la onda expansiva de decisiones mal tomadas", opinó el interventor en la Agpse, Gonzalo Mórtola.

"Tengamos en cuenta también la reducción de ingresos por turista que se perderá la ciudad, que además es un puerto de recambio de tripulación", agregó el funcionario.

En el puerto de Buenos Aires amarran embarcaciones de aproximadamente 300 metros de eslora con un promedio de 2500 turistas más la tripulación, que llega a ser de hasta 1000 personas. Según datos oficiales, cada turista que pisa territorio porteño deja una media de 134,5 dólares diarios. A eso se le suma el gasto del personal del crucero que culmina su recorrido en la ciudad.

Los principales reclamos de las operadoras de cruceros, que en algunos casos ya no recalarán en Buenos Aires esta temporada, obedecen a los costos de hidrovía y Migraciones, que a principios de 2015 aumentó de US$ 10 a US$ 14 por persona y por puerto visitado. Había además otras trabas, como la resolución que obligaba a los tripulantes de los cruceros a vacunarse contra la fiebre amarilla cuando la Organización Mundial de la Salud no lo requería, problemas para el abastecimiento de los buques y desarticulación entre puertos de la Argentina.

"Hay un diálogo fluido con las autoridades actuales y vemos buena voluntad de accionar para que haya cada vez más cruceros. El mercado argentino dejó de ser competitivo comparado con el resto del mundo. Hay que accionar sobre varias partes", analizó el director ejecutivo de MSC Cruceros, Javier Massignani.

Si bien los cambios apuntan a revertir la retracción a partir de 2017, la recuperación podría tardar hasta cinco años, de acuerdo con los operadores. Según Mórtola, la tarifa de Migraciones se modificó a US$ 14 por itinerario y no por recalada (será de US$ 7 en temporada baja, octubre, noviembre y abril), se limitó la recepción a 13.000 pasajeros por día para garantizar una mejor atención al turista y se canceló la vacuna obligatoria contra la fiebre amarilla.

La Agpse trabaja también en la articulación con otros puertos -como el de Mar del Plata, para incluirlo en un itinerario- y de la región.