Combatir la trata: cierran whiskerías y prohíben coperas

Se trata de un proyecto prevé prohibir el trabajo de las alternadoras, regulado por una ordenanza de 1976. No renovarán las habilitaciones de locales que las emplean.
Miércoles 21 de septiembre de 2016

Combatir la trata, es uno de los objetivos de este proyecto de ley busca que prohibir el trabajo de las coperas y que cierren los locales que las emplean. Se trata de una iniciativa, impulsada por los diputados Carmen Polledo (PRO) y Gustavo Vera (Bien Común), que plantea modificar el Código de Habilitaciones para derogar la figura de las alternadoras y dar de baja las habilitaciones de los locales que las emplean.

¿Cuál es el argumento? Simplemente que es una manera encubierta de fomentar la trata de personas y la explotación de la prostitución ajena. El proyecto ya pasó por varias comisiones, incluyendo la de Desarrollo Económico, y está previsto debatirlo en el recinto la semana próxima.

Ante esta situación, el Código de Habilitaciones de la Ciudad se basa en una ordenanza de 1976, la 33.266. Desde entonces, se determinó que los locales de baile clase A son donde existen "empleadas contratadas para alternar o bailar con los concurrentes". Estas trabajadoras, dice la ley, deben inscribirse en un registro y contar con un carnet y libreta sanitaria. El Código también precisa que puede haber una alternadora por cada dos metros cuadrados del sector destinado al público.

¿Qué busca el proyecto? Derogar la figura de la alternadora. Además, incluye una cláusula transitoria que ordena que, pasados 90 días de la publicación de la ley en el Boletín Oficial, caducarán definitivamente las habilitaciones otorgadas según la ordenanza 33.266, de todos los locales donde se promueva, facilite, desarrolle o se obtenga provecho "de cualquier forma de explotación de la prostitución ajena u de otras formas de explotación sexual o se verifique alguno de los supuestos de trata de personas".

"Esto se enmarca en una voluntad política del Gobierno porteño de combatir el flagelo de la trata de personas. Y nosotros estamos generando herramientas institucionales para hacerlo", dijo Polledo, quien además es la vicepresidente primera de la Legislatura.

Desde AMMAR (Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina) rechazan la iniciativa. "Eliminar la figura de alternadoras para combatir la trata de personas es absurdo. Usan una política prohibicionista para combatir un delito y, donde ya hay leyes similares, el resultado fue que nos empujaron a una mayor clandestinidad", sostiene su titular, Georgina Orellano.