Hillary logró desestabilizar a Trump en el primer debate

La candidata demócrata llegó mejor preparada y logró que el magnate republicano se ponga a la defensiva y se enrede en explicaciones. Todavía faltan otros dos duelos.
Martes 27 de septiembre de 2016
Hillary combinó sonrisas irónicas con un estilo implacable de confrontación contra su rival a quien señaló por no mostrar su declaración de impuestos, no pagar a los empleados de sus compañías, por denigrar a las mujeres, latinos y negro, mentir sobre la partida de nacimiento de Barck Obama y hasta por su supuesta cercanía a Vladimir Putin.

Las encuestas realizadas inmediatamente después del debate, como las que encargó la CNN, arrojaron una aplastante victoria de Hillary por más de 60 untos contra poco menos de 30 para Trump.

El magnate, claramente menos preparado, empleó un lenguaje más elemental y trató de ser conciso, mientras intentaba explotar la posición de oustsider del sistema político. En reiteradas ocasiones señaló que para Estados Unidos es desventajosa la relación comercial con México.

"Los productos estadounidenses que van a México pagan impuestos, pero los que llegan aquí no lo hacen", afirmó y se quejó en reiteradas ocasiones sobre las compañías que han dejado el país para instalarse en la nación azteca o China.

Trump mencionó en varios ejemplos al estado Ohio, distrito donde debe ganar si o si para tener chances en el Colegio Electoral.

"El éxito en los negocios no siempre se traslada al Gobierno, Donald ha quebrado en seis ocasiones mientras que hay gente exitosa que no lo ha hecho ni una", arremetió la ex primera dama. Clinton cuestionó además a Trump por su política de recorte de impuestos al señalar que el candidato pretende que los más ricos no paguen impuestos.

El primer intercambio de golpes fue sobre el tema de la caída de la burbuja inmobiliaria que casi acabó con la economía global. Clinton recordó una declaración que Trump hizo en 2006, deseando que la crisis sucediera para poder beneficiarse. "Eso se llama hacer negocios", la interrumpió Trump; pero Clinton rápidamente respondió: "Nueve millones de personas perdieron su trabajo, cinco millones perdieron su casa". Primer round para Hillary.

"Donald comenzó su empresa con una herencia millonaria que le dejó su padre mientras que mi padre fue un emprendedor y un comerciante que refleja mejor el espíritu de este país", replicó Clinton cuando su rival presumió de cómo había heredado su firma de bienes raíces y la había convertido en una empresa global.

En el momento más áspero Clinton reclamó que Trump muestre su declaración de impuestos a lo cuál el republicano replicó que lo haría solo si Hillary revelaba el contenido de los mails enviados desde su servidor particular cuando todavía era secretaria de Estado. "Ella dice que fue un error menor pero ella lo estaba haciendo a propósito, sabía lo que hacía", agregó, pero enseguida se enredó en una larga perorata sobre sus impuestos.

Hillary combinó sonrisas irónicas con un estilo implacable de confrontación contra su rival, a quien acusó de no pagar a los contratistas de sus enormes proyectos inmobiliarios.