Obama nomina al primer embajador para Cuba

Ocurrió en más de medio siglo, lo que se entiende como un desafío a aquellos críticos que no están de acuerdo con la normalización de las relaciones con el gobierno de Raúl Castro.
Jueves 29 de septiembre de 2016
Obama eligió como candidato al embajador a Jeffrey DeLaurentis, un diplomático de carrera que ha estado a cargo de la misión de Estados Unidos en La Habana desde 2014. DeLaurentis tendrá que ser confirmado por el senado, donde el acercamiento de Obama a Cuba ha encontrado resistencia por parte de la bancada republicana.

En un comunicado fuerte, publicado poco después del anuncio de Obama, el senador republicano de Florida, Marco Rubio, dijo que la nominación no avanzaría en el legislativo.

“Tal como la liberación de todos los terroristas de Guantánamo y el envío de dinero de los contribuyentes estadounidenses al régimen iraní, premiar al gobierno Castro con un embajador es otro intento desesperado del presidente para construir su legado, y no debe ser permitido”, dijo Rubio, hijo de inmigrantes cubanos.
“Esta nominación no debería avanzar hasta que el régimen de los Castro muestre progreso significativo e irreversible en las áreas de derechos humanos y libertad política del pueblo cubano, y tampoco hasta que las preocupaciones acerca del robo de propiedad y crímenes en contra de ciudadanos estadounidenses por parte del régimen cubano tengan respuesta”.

Estados Unidos restableció relaciones diplomáticas con Cuba y reabrió su embajada en La Habana hace más de un año, 55 años después de una amarga ruptura entre las naciones que persistió durante la segunda mitad del siglo XX, hasta que Obama y Castro anunciaron la histórica normalización de relaciones en 2014. En los meses previos al anuncio, mientras las conversaciones secretas avanzaban a la fase final, Obama envió a DeLaurentis a La Habana a manejar la sección de intereses de Estados Unidos.


“El liderazgo de Jeff ha sido vital durante la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y su nombramiento como embajador tiene sentido como el próximo paso hacia una relación más normal y productiva entre nuestros países”, dijo Obama en un anuncio.

“Tener un embajador nos ayudará a proteger y a hacer avanzar nuestros intereses; también mejorará nuestro entendimiento mutuo aun cuando sigamos teniendo diferencias con el gobierno cubano”, dijo Obama. “Él es exactamente el tipo de persona que queremos que nos represente en Cuba, y los únicos que salimos perdiendo al no ser representados por un embajador somos nosotros mismos”.

El año pasado Obama recibió las credenciales de José Ramón Cabañas Rodríguez, el primer embajador cubano en Estados Unidos desde 1961. Desde entonces el gobierno de Obama ha relajado las restricciones comerciales a Cuba, y ahora también es posible viajar a la isla desde Estados Unidos.

Sin embargo, los esfuerzos para levantar el embargo aún no han avanzado en el congreso.