Dos policías son separados por día por vínculos con el delito

Unos 700 efectivos de la Bonaerense ya perdieron sus puestos tras investigaciones de Asuntos Internos que probaron su participación directa o indirecta en delitos. Hay 186 que están presos.
Jueves 29 de septiembre de 2016
En lo que va del año, Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad provincial apartó de la Fuerza a 2.130 policías por distintas faltas.

Al menos 700 de ellos tuvieron que ser separados por “connivencia” con el delito. Se alcanza un promedio de 2 por día. A este dato hay que sumarle que en este momento hay 186 agentes presos solo por causas criminales iniciadas en 2016.

Antes de que se conociera el video de “La banda del millón” –protagonizado por elementos descartables de la mafia que temen ser eliminados por policías, no detenidos–, este año hubo otras dos manifestaciones inéditas sobre cómo delinquen los oficiales.

La primera fue el 1° de abril, cuando Asuntos Internos allanó la Jefatura Departamental de La Plata y se encontró con 36 sobres que contenían 153.700 pesos de la recaudación ilegal. Era el porcentaje –se cree que semanal– de la caja negra que comisarios y subcomisarios de la zona les enviaban a sus jefes, en una cadena de corrupción.

Cuando la Justicia les pidió a esos oficiales que hicieran pericias caligráficas para cotejar su letra con la de los envoltorios, diez de ellos directamente se negaron. Otros diez ya tienen pedido de detención.

Lo que surge es que, aún cuando se persigue y detiene a los que roban de uniforme, los sistemas de recaudación persisten. Cambian los cajeros, pero el negocio ilegal nunca desaparece. Ni aún cuando, como hizo este Gobierno, les exigen declaraciones juradas de bienes a comisarios y subcomisarios. Hubo 154 que directamente se negaron a hacerlo. Y hubo uno, integrante de la cúpula, que no se sonrojó al declarar 7 propiedades, un helicóptero y 4 millones de pesos cash.

Las actividades delictivas de los policías son variadas. Están los que liberan zonas a cambio de un porcentaje del botín, e incluso marcan el objetivo, como los que denuncia “La banda del millón”. Pero también hay recaudación constante a través del “corte de boleto” –detener a un delincuente, sacarle plata y dejarlo ir– y las “habilitaciones”, cuotas periódicas que pagan quienes tienen actividades ilegales.