Se consolida suba de pobreza pese a que hay más planes

Durante los últimos cinco años, el porcentaje de población que recibe algún tipo de ayuda se incrementó 7,5 por ciento. La cifra de pobres creció 4 por ciento.
Domingo 2 de octubre de 2016
La difusión de los datos de pobreza del Indec no sólo reactualizó la vigencia del principal flagelo estructural de la Argentina, después de tres años de apagón estadístico. También exhibió crudamente los límites de la política de asistencia social, basada en distintos tipos de planes, como herramienta para combatirla.

Los números marcan que mientras el porcentaje de población asistida vía planes sociales creció 7,5% en los últimos cinco años, la pobreza también aumentó, de 28,2% (según el indicador de la UCA) al 32,2%, de acuerdo con los nuevos datos del Indec que dejaron al Gobierno frente a su principal desafío.

Lo que surgió como un remedio de emergencia durante la crisis de 2001-2002, se cristalizó como una política arraigada que no alcanza para mejorar la situación social más profunda.

Los principales especialistas coinciden en que la "eternización" no responde sólo a la conveniencia política, sino -y sobre todo- a condiciones económicas estructurales irresueltas.

El aumento de la cantidad de personas alcanzadas por planes sociales surge de un estudio del Barómetro Social del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), que dirige Agustín Salvia.

A fines de 2015, el punto de llegada del informe, 3 de cada 10 hogares de los principales centros urbanos del país eran receptores de alguna política social de empleo, transferencia de ingresos o habían sido beneficiados por programas de asistencia alimentaria directa.

El número resulta incluso mayor si se considera en términos de población: al final del quinquenio, casi 15 millones de personas -39,4% de la población urbana total del país- vivía en hogares receptores de programas sociales.

La progresión elaborada por la UCA indica que, entre 2010 y 2015, la cantidad de personas alcanzadas por las distintas formas de asistencia social a nivel nacional pasó de 12.039.060 al principio del período a 14.859.560 el año pasado. En cinco años el universo de beneficiarios sumó casi tres millones de personas (2.830.500).