Cardenal Poli: "No seamos indiferentes con los pobres"

El arzobispo de Buenos Aires ofició la misa central en la Basílica y señaló, en sintonía con el Papa Francisco, que ayudar los que menos tienen "también es ponerse la Patria al hombro".
Domingo 2 de octubre de 2016

El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, exhortó hoy a "no ser indiferentes" ante "tanta pobreza y tantos pobres" y llamó a escuchar al papa Francisco cuando pide a los argentinos "echarse la patria al hombro", al presidir la misa de la peregrinación juvenil a pie a Luján.

La 42 edición de esta manifestación de fe popular llevó por lema "Madre, danos tu mirada para vivir como hermanos", y la lluvia que sorprendió a los peregrinos en el último tramo del camino obligó a celebrar la eucaristía dentro de la basílica y no en la Plaza Belgrano.

"Si podemos hacer algo con los pobres, especialmente con los que pasan a nuestro lado, no seamos indiferentes. Si podemos compartir algo con ellos, hagámoslo", sostuvo el purpurado porteño y agregó: "Eso también es ponerse la Patria al hombro".

El cardenal Poli invitó a los peregrinos a renovar ante la Virgen el "deseo de un encuentro fraterno entre todos los argentinos" e hizo hincapié en el tema la pobreza que, según oficializó el miércoles el Indec, alcanza a 13 millones de argentinos.

"Uno podía decir: 'Que es una gotita en tanta pobreza y tantos pobres'. La Madre Santa Teresa de Calcuta decía que de gotitas están hechos los océanos. Echémonos la patria al hombro, que el Señor y la Virgen de Luján nos ayuden en este buen propósito", insistió el cardenal Poli.

En ese marco, trajo a colación el "mensajito" que el Papa envió el viernes a los argentinos a través de un video y destacó la exhortación del pontífice a "echarse la patria al hombro".

"Muchas veces quía lo escuchamos al cardenal (Jorge) Bergoglio decir esta frase. Y uno no tiene que decir, que sean los de arriba, cada uno de nosotros, los que amamos esta patria, nos echamos la patria al hombro", aseveró.

Fuentes policiales estimaron que un millón de jóvenes participaron de la peregrinación, en tanto la Comisión Arquidiocesana de Piedad Popular, a cargo de organización, prefirió hablar de "un mar de vida" y "una corriente imparable" de peregrinos.