Se tensa la relación con los gremios por bono de fin de año

El ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, aclaró que el Gobierno no acordó “absolutamente nada” con los sindicatos. Mientras desde la CGT se muestran prudentes, desde la CTA reclaman ir a un paro.
Martes 4 de octubre de 2016
La posibilidad de que el Gobierno otorgue un bono de fin de año generó ayer cierta tensión entre la administración de Mauricio Macri, que asegura no haber prometido nada, y los gremios, que oscilan entre la prudencia y un rechazo de antemano.

Uno de los primeros en reaccionar ante las versiones de que el bono y la eximición del pago de ganancias al aguinaldo eran algo seguro fue el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, que ayer señaló que durante la reunión de la semana pasada entre el Gobierno con la cúpula de la CGT no hubo definiciones.

"No se acordó absolutamente nada en esta reunión; se tomó nota simplemente de los reclamos. Desde el Gobierno veníamos elaborando algunas alternativas, pero la línea en esa reunión fue que cualquier ayuda que decida el Gobierno para fin de año va a estar concentrada en los sectores más vulnerables y los que menos tienen", sostuvo el ministro.

Días atrás, el Gobierno se había comprometido a evaluar la entrega del bono de fin de año y la CGT dejó en suspenso la convocatoria del primer paro general contra Macri. Ayer, desde la central obrera aseguraron que esperarán las definiciones con "prudencia". Así lo indicó Juan Carlos Schmid, miembro del triunvirato que conduce la CGT.

Por su parte, Carlos Acuña, también miembro del triunvirato, confirmó que durante la reunión con Prat-Gay "no se habló específicamente de un monto para un bono de fin de año", pero que se espera que el Gobierno proponga una suma que corrija el "desfase" que sufrieron los salarios por la inflación. Señaló que el poder adquisitivo se erosionó entre un 10 y un 12 por ciento.

A pesar de la prudencia, hay quienes en la CGT ya ven con malos ojos el bono de fin de año, como el secretario administrativo, Omar Plaini, quien señaló que más allá de la suma que se entregue a los trabajadores, se tratará de un adicional no remunerativo, por lo que a la larga representa una "pérdida" a la hora de discutir las paritarias.

En cuanto a números, los dirigentes gremiales no arriesgaron una cifra determinada para el bono, salvo el jefe de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, quien pidió que el bono supere los 4000 pesos.

El secretario general de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, aseguró que un bono como respuesta al pedido de reapertura de las paritarias se trata de "la zanahoria frente al burro" y pidió convocar a todas las centrales obreras para llevar adelante "un paro general en todo el país".

En tanto, el titular de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, calificó de "miserable migaja" el bono y también reclamó avanzar con el paro. "Para nosotros, lo que tiene que hacer el gobierno nacional es reabrir las paritarias y parar con los despidos en todo el país, parar con el ajuste, un ajuste económico que sigue multiplicando desocupados y hambre en todo el país", sostuvo.

Frente a los reclamos de paro que hizo la CTA, también habló el ex secretario general de la CGT Hugo Moyano, que pidió no "apurar" ni "presionar" a la CGT porque sus autoridades tienen "la sabiduría y la prudencia necesarias para hacer las cosas cuando corresponda".