Grupo de rugbiers dio una brutal golpiza a un joven

Los agresores juegan en el Club San Fernando. Pidió que sean sancionados.
Jueves 6 de octubre de 2016
Un joven fue atacado y permanece internado en terapia intensiva tras ser golpeado en forma brutal por un grupo de rugbiers del Club San Fernando cuando se encontraba en un local bailabe de la costanera norte porteña, donde se realizaba una fiesta de egresados.

El hecho, perpetrado ayer en el boliche Caix, fue denunciado en redes sociales de Internet por el padre del joven de 18 años, también jugador de rugby del club Delta.

El padre del joven, Santiago Mieres, publicó hoy una foto de su hijo, en la que se lo ve acostado en una cama de hospital, y escribió: "Este es Joaquín, mi hijo mayor de 18 años".

"Para los que no lo conocen, Joaco es un gran chico, educado, solidario, amigo de sus amigos, familiero, estudiante, sano, súper sano, todo lo que uno sueña ver de sus hijos cuando crecen", expresó el padre del joven.

Mieres dijo que su hijo fue al boliche invitado por un amigo que egresaba y sostuvo que allí se le acercaron, a él y a otros dos jóvenes, "10 jugadores de la M17 del Club San Fernando de Rugby y les dan a Joaco y Facu tremenda paliza".

Tras el ataque, expresó el hombre, su hijo se comunicó por teléfono con la madre, le contó lo ocurrido y le dijo que iba para su casa, pero cuando cortó "se acercan los 10 hijos de puta que lo habían atacado antes y otros 5 o 6 más. Volvieron a atacarlo a trompadas, patadas, tanto a Facu como a él".

Mieres dijo que "una de las trompadas que le dieron, desde atrás, acción bien de cobarde, le pega en la base del cráneo por lo que lo deja inconsciente y tirado en el piso".

"Mucho se habla sobre la violencia en el rugby, las acciones de unos pocos que ensucian y desprestigian un deporte que da mucho más que lo que saca", destacó el hombre.

En ese sentido, dijo estar "convencido de que si entre los dirigentes y los padres no se logra encauzar a los chicos violentos, hablándoles de que ser un equipo no es lo mismo que ser una patota, el deporte está condenado".