El FMI elogió la "sensibilidad social y política" del Gobierno

Los técnicos del organismo aseguraron que "la Argentina estaba ante un ajuste inevitable", pero instruyó cambios para un desarrollo sustentable. Pidió reducir los desbalances fiscales y la inflación.
Viernes 7 de octubre de 2016
El Fondo Monetario Internacional (FMI) reclamó hoy que la Argentina profundice medidas de ajuste fiscal y monetario, pese a que admitió que la "la transición (económica) ha sido más costosa de los previsto".

"Para lograr un crecimiento fuerte, sostenible y equitativo, se requerirá reducir los desbalances fiscales y enfocar la política monetaria hacia una caída sostenida de la inflación", alertó el FMI.

El organismo reconoció que "la transición ha resultado más costosa de lo previsto en 2016" pero señaló que "las perspectivas de crecimiento a mediano plazo han mejorado considerablemente".

Liderados por su jefe, el economista Alejandro Werner, los técnicos consideraron que en la Argentina "existe consenso" sobre la necesidad de esas correcciones y confían en que el gobierno de Mauricio Macri sea capaz de completarlas.


"Lo que hemos visto es un gobierno con una sensibilidad social y política muy importante" y un esfuerzo por "lograr consensos en las fuerzas políticas" para ir avanzando en esa agenda de cambio como parte de un proyecto nacional, dijo Werner.

"La pobreza, sobre todo en los niños, muestra que el anterior modelo" no era eficaz, acotó en tanto uno de sus colaboradores.

"Se prevé que el crecimiento repunte en 2017, gracias al fortalecimiento del consumo al reducirse la inflación y la desaceleración del ajuste fiscal con respecto a este año", añadió el FMI.

Esta evaluación fue publicada hoy en un informe sobre "Perspectivas Económicas en Las Américas" difundió en el marco de la Asamblea Anual del FMI y Banco Mundial que se está desarrollando en Washington y de la que participa el equipo económico en encabezado por el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay.

El organismo subrayó que "en Argentina, siguen en marcha las reformas orientadas a corregir los persistentes desequilibrios macroeconómicos y las distorsiones microeconómicas que se heredaron del gobierno anterior".

En ese sentido destacó "la unificación del tipo de cambio, la normalización de las relaciones con los acreedores, la realineación de los precios de los servicios públicos a un nivel más cercano al costo marginal, la eliminación de las distorsiones (incluidas las relacionadas con los impuestos sobre las exportaciones y los controles de capital), y la mejora de la transparencia incluyendo el INDEC".

Precisamente, frente a ese encuadre, que justamente siempre fue el propiciado por el FMI el organismo dijo: "la transición ha resultado más costosa de lo previsto".

El FMI añadió a su argumentación de mayor ajuste fiscal que "la reconstrucción del marco institucional y la profundización de las reformas estructurales aliviarán significativamente el costo económico de la transición, creando un ambiente más receptivo para la inversión privada".