"Un paro es la última instancia, cuando el Gobierno no escucha"

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, dijo que el Gobierno dialoga "con todos" y que una medida de fuerza así "no suma". El primer paro nacional contra Macri sería el 19 o 20 de octubre.
Sábado 8 de octubre de 2016
"Un paro es una última instancia, cuando el gobierno no escucha, y nosotros dialogamos con todos". El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, se refirió así al primer paro nacional contra Mauricio Macri, que sería el 19 o 20 de octubre si no prospera la negociación entre la Casa Rosada y la CGT.

"El paro no suma, hay que tratar de evitarlo dialogando", dijo el funcionario. En declaraciones televisivas, Frigerio reiteró que el Gobierno dará "respuestas en función a la situación".

La negociación entre el Gobierno y la CGT continúa abierta. La semana pasada, el gobierno de Macri y la conducción tripartita de la central obrera se reunieron en el Ministerio de Trabajo y acordaron establecer un plazo de diez días para que la Casa Rosada analice los reclamos de la central obrera. El resultado más inmediato de esa reunión fue que la CGT dejó en suspenso la convocatoria a un paro nacional. Esa decisión podría reverse durante la semana próxima. En la semana del 17 de octubre habrá un encuentro que incluirá a las cámaras empresariales.

En la reunión del jueves 29 de septiembre, el Gobierno se comprometió a "analizar los reclamos y avanzar en las respuestas a través de la búsqueda de consenso". Héctor Daer, uno de los tres jefes de la central obrera, había dicho luego de la reunión: "No hay tregua ni fecha de paro".

Ayer, los ministros de Carolina Stanley (Desarrollo Social) y Jorge Triaca (Trabajo) blanquearon parte de la estrategia oficial para neutralizar la organización del primer paro nacional contra Macri: dijeron que el Gobierno otorgaría un extra de fin de año para beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y jubilaciones bajas.

La CGT presionará para que los beneficios de fin de año se universalicen. El consejo directivo de la central obrera se reunió el jueves: se intentó fijar un piso de $ 2000 para el bono de fin año. El triunvirato pretende un bono adicional para las actividades más golpeadas (ya que el bono en sí ya está instaurado en la mayoría de las actividades). El desafío es que el Gobierno sugiera de manera explícita a los empresarios a otorgar el plus, pero en el Gobierno consideran inviable la imposición de un bono a los privados.