Haití, devastada por huracán “Matthew”

Países americanos toman medidas para socorrer a Haití tras el huracán. Además, se sopesan estrategias para responder a un previsible aumento del flujo de migrantes haitianos.
Sábado 8 de octubre de 2016
Hasta ahora, al menos 877 personas han perdido la vida y decenas de miles se han quedado sin hogar en Haití debido a los estragos causados por el huracán "Matthew” a su paso por la isla caribeña.

La cifra de heridos y víctimas mortales, la magnitud de los daños materiales, los brotes de cólera y otras secuelas atribuidas al ciclón lo convierten en el peor desastre natural padecido por ese país desde el terremoto de 2010, un suceso que dejó unos 300.000 muertos y desató una crisis humanitaria de la que Haití no se había recuperado cuando "Matthew” golpeó al Estado insular el pasado 4 de octubre. En este momento, "Matthew” embiste contra el sureste de Estados Unidos, pero ese país norteamericano está en mejores condiciones infraestructurales para responder a la emergencia.

De ahí que en el estado de Florida, a pesar de los percances ocasionados por el huracán, organizaciones gubernamentales, religiosas y civiles se hayan organizado rápidamente para recolectar ayuda financiera y material con miras a socorrer a Haití y a sus habitantes.

Desde allí, miembros de la agencia humanitaria International Medical Corps y del Comando Sur de Estados Unidos (Southcom) –la instancia con sede en Miami que coordina las actividades militares estadounidenses en el Caribe y América Latina– enviaron esta semana una misión de asistencia a la isla. El dinero recolectado por otros grupos en Miami –que cuenta con una de las comunidades haitianas más grandes de Estados Unidos– se usará para enviar agua, comida, abrigo y combustible a los afectados.

Medidas similares se han tomado en México, donde el presidente Enrique Peña Nieto le prometió respaldo al Gobierno de Haití durante las etapas de auxilio y recuperación. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que se "destinarán recursos del Fondo de Asistencia Humanitaria de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo para atender necesidades básicas e inmediatas del pueblo haitiano”.

Por otro lado, tanto en México como en Costa Rica y Panamá se sopesan estrategias para responder a un previsible aumento del flujo de migrantes haitianos. Las travesías emprendidas en Centroamérica por ciudadanos haitianos en busca de mejores condiciones de vida en Estados Unidos ya era percibida como un problema antes del huracán "Matthew”.

La secretaria de Relaciones Exteriores de México, Claudia Ruiz Massieu, se reunió el jueves (6.10.2016) con Francisco Vega, gobernador del estado de Baja California, para abordar el tema y reiterar el compromiso del Gobierno en la materia. En ciudades de Baja California, como Tijuana y Mexicali, que colindan con la frontera mexicano-estadounidense, miles de haitianos han arribado en los últimos meses en buses o a pie. Muchos de ellos inician su viaje en Brasil, país que acogió a varios haitianos después del terremoto de 2010. Sin embargo, los actuales problemas económicos y políticos en el país sudamericano han obligado a los migrantes a buscar empleo en otros países, sobre todo Estados Unidos. Los haitianos entran por Chiapas, estado mexicano que colinda con la frontera mexicano-guatemalteca.

Por su parte, los Gobiernos de Panamá y Costa Rica han anunciado que pedirán apoyo a otros países para lidiar de una manera efectiva con este fenómeno migratorio. El número de ciudadanos haitianos que transita por sus territorios ya era grande antes de que "Matthew” golpeara al Caribe. Panamá y Costa Rica solicitarán que terceros Estados con "capacidad de acogida” reciban a los aproximadamente 8.000 inmigrantes irregulares que aún se encuentran en sus territorios. También se esmerarán en coordinar mejor las tareas de control fronterizo y la lucha mancomunada contra las redes de tráfico de personas. Costa Rica asegura que 4.500 migrantes irregulares –en su mayoría haitianos y africanos– se hallan en su territorio en este momento. Panamá reporta más de 3.000.