Apple desiste del iCar, su proyecto de auto electrónico

La empresa de la "manzanita" se centrará en colaborar con cualquier marca que quiera incluir su software.
Miércoles 19 de octubre de 2016

Bloomberg informó que Apple dio de baja de forma drástica sus ambiciones en el mercado automovilístico.

Después de los desencuentros con los principales fabricantes y los rumores de que compraría una marca como McLacren, Apple parece que no ve claro el futuro del Project Titan, el único nombre casi "oficial" que ha tenido el que también se ha llamado Apple Car o iCar.

Según las fuentes del medio de noticias económicas estadounidense, la compañía de Cupertino ha desistido en sus pretensiones de crear un coche completo y se centrará únicamente en el software de auto-piloto. Esto hará que no exista un "Apple Car" como tal sino que la compañía creada por Steve Jobs se centrará en colaborar con cualquier marca que quiera incluir su software.

Parece ser que los ejecutivos de Apple se han cansado de los retrasos del Project Titan y le han impuesto una fecha límite de final de 2017 al equipo que estaba trabajando en el Apple Car para probar que el sistema de auto-piloto es viable y tomar una decisión final.

Y es que como ya se vaticinó cuando se conocían las intenciones del gigante tecnológico, que montaba una sede en Sunnyvale, cerca del cuartel general de Cupertino, para desarrollar su asalto a este nuevo mercado, el éxito en su asalto al mundo de la telefonía móvil no significaba que lo pudiera repetir en cualquier otro segmento.

Además, otro de los grandes problemas son las aspiraciones de Apple en cuanto al margen que obtiene de sus productos. Los fabricantes de coches son capaces de hacer un negocio rentable con un 10% de margen mientras que es conocido que Apple duplica ampliamente esa cifra.

El mercado de la automoción es bastante más complejo que el de la fabricación de productos electrónicos, donde Apple contaba con una vasta experiencia antes y después de sus teléfonos. Los desencuentros con los grandes gigantes del sector, en muchos mentideros indican que ha supuesto un calvaro a la compañía de Cupertino ya que repercutía en la cerrazón de bastantes proveedores por las presiones de estos primeros.

Sea como fuere, el sueño del Apple Car parece que se difumina en la distancia y parece que pierde el ritmo frente a sus grandes rivales como son Google con su coche autónomo que sigue en marcha y, sobre todo, Tesla, el espejo en el que se estaba mirando la empresa californiana desde el principio.